por: Mario P. Székely
CIUDAD DE MÉXICO, México, mayo 2, 2003.- Bryan Singer es un director afortunado. Su pasión por la ciencia ficción y los cómics lo han llevado a comandar las dos cintas sobre los populares personajes mutantes de Marvel, siendo
X-Men 2 la que debuta esta semana en una cifra record de 93 países.
El director que también posee fama por su trabajo en Sospechosos Comunes (1995) aprovechó la noche del miércoles 30 de abril para recorrer algunos cines mexicanos, pues le ilusionaba escuchar su filme en español.
Pero antes de su tour por la capital mexicana, Singer se reunió con la prensa para hablar de X-Men 2. A sus 36 años, luciendo jeans y un semblante de ‘traga años’, fijando su mirada azul, Singer llega a México después de las premieres mundiales de su película en Londres y Los Ángeles.
El destino hace que en el mismo hotel Four Seasons, el expresidente de Estados Unidos William Clinton esté hospedado y se tope con Singer, a quien lo conoce como a varios miembros de la comunidad de Hollywood. Ambos se dan un caluroso abrazo y continúan su agenda de trabajo. Las preguntas empiezan para Bryan:
De toda la variedad de personajes del universo de X-Men, ¿cuál fue el más difícil de adaptar para la secuela?
“Yo creo que Nightcrawler, porque siempre ha mostrado una profundidad de emociones. Es el que más me llama la atención porque es muy religioso y simpático, pero a la vez es la encarnación física de un demonio y ello requería que creáramos técnicas innovadoras para darle vida”.
X-Men 2 es una película que llamará la atención tanto de los aficionados del cómic, como de quienes desean ver una aventura de superhéroes. ¿Qué de los personajes que vemos en pantalla pertenece a la visión de Bryan Singer?
“Claro que hay algo inconsciente de mi dentro de cada uno de los personajes, pero la base inicial fueron los cómics de Stan Lee.
Pero por ejemplo, el Profesor Xavier (Patrick Stewart) tiene que ser el director de los mutantes, pero también tiene ciertas inseguridades.
Y en Wolverine me siento identificado porque él no conoció a sus padres, al igual que yo, pues soy adoptado. Así que nunca he sabido mi historia original, buscando siempre averiguar mis orígenes.
Hay un poquito de mi en todos los personajes, por ejemplo también de Iceman”.
¿Qué fue más difícil filmar X-Men o X-Men 2?
“A mi se me hizo más difícil rodar la primera porque no conocía mucho a los personajes. Había demasiado que filmar y las fechas de rodaje y el presupuesto eran muy reducidos. También fue un proceso exhaustivo para mi con muchas tensiones. Ahora para la secuela tuve mayor libertad, credibilidad y presupuesto en mis manos, que me ayudaron más a hacer la película que deseaba hacer desde la primera cinta.
“Mas no hubiéramos podido hacer X-Men 2 si no hubiéramos presentado a los personajes de la forma que lo hicimos en la primera película”.
Si existe X-Men 3 se llevaría la misma continuidad de los cómics
“Creo que continuaremos el viaje de descubrimiento de Wolverine pues aunque ya sabemos mucho de su origen en X-Men 2, aún quedan preguntas por contestarse sobre cuáles fueron las motivaciones internas de él para convertirse en quien es.
“Lo mismo también se exploraría más sobre el personaje de Dark Phoenix...”
¿Porqué el presidente de Estados Unidos que vemos en X-Men 2 encarnado por Cotter Smith se parece a George Bush?
“Primero quiero decir que este argumento fue concebido antes del 11 de septiembre del 2001. Así que todo el asunto de las armas de daño masivo y de terrorismo que se plantea un poco en la película, sólo esta coincidiendo con los temas de preocupación mundial.
“En cuanto a la caracterización del presidente, creo que hay una tendencia en Hollywood de mostrar al jefe de la Casa Blanca semejante un tanto al que existe en la vida real. Yo me di cuenta de esta similitud hasta estar frente a las cámaras con Cotter Smith”.
¿Podría haber un personaje mutante con raíces latinas en X-Men 3?
“Estoy de acuerdo que debería existir un personaje latino en X-Men. Actualmente ya es un reparto internacional con gente de Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Australia y Nueva Zelanda, entre otros.
“Sería muy emocionante para mí, porque puedo hablar un poquito de español. No se nada de alemán por ejemplo o de otras lenguas.
“Ahora habría que encontrar al mutante correcto para que tuviera estas características latinas”.
X-Men 2 parecería tener parentezco a Star Wars: El Imperio Contraataca. ¿En qué manera las relacionas?
“Hay varias cosas que pasan similares a El Imperio Contraataca en términos de retomar a los personajes y mandarlos a los distintos confines del universo, para después reunirlos y enfrentar a un enemigo en común.
“X-Men 2 es más oscura, chistosa, más romántica y con dimensiones más grandes. Nos sentimos más identificados con los personajes, existe un viaje de autodescubrimiento y escenas de sacrificio personal.
“Hay una confrontación entre el hombre y su hacedor, como en El Imperio... hay un duelo entre padre e hijo. Así que para mi la secuela de Star Wars me dio mucha inspiración.
¿Qué te da de especial como director la ciencia ficción para contar una historia en pantalla grande?
“La ciencia ficción es una manera de contar una historia humana desde una extraordinaria perspectiva. El corazón de los filmes de X-Men lidian con relaciones humanas, tolerancia y el amor, con todas sus barreras.
“Una de mis escenas favoritas de la película es cuando Wolverine y Iceman están sentados en la cocina hablando de estas dos mujeres (Rogue y Jean Grey) que ambos aman demasiado. Ninguno de ellos puede acercarse lo suficiente por razones humanas y mutantes y eso es lo que revela la magia de estos personajes y sus historias.
Esto es ejemplo de lo mucho que me gusta la ciencia ficción.
Después de haber hecho Sospechosos Comunes, ¿cómo te involucras en el universo de los X-Men y porqué sabes lidiar tan bien con estos personajes?
“Mi primer interés en una película es explorar a sus personajes. En Sospechosos Comunes se trata sobre un grupo de criminales que saben de la existencia de un personaje mítico (Keyser Soze), el cual nos lleva a un final sorpresivo que es parte de la diversión de la película.
“Esa cinta es como una broma cinematográfica. Los personajes me interesaron porque cada quien tenía sus motivaciones. Como por ejemplo el de Kevin Spacey que está manipulando a todos pero a la vez está ganando su simpatía, o el de Chazz Palminteri que está tratando de seguir el libro de reglas de policía, pero que le gana a veces la arrogancia.
“Los héroes de Sospechosos Comunes no son muy perfectos y los malos, no todo el tiempo son villanos. La línea entre el bien y el mal se borra un poco y eso era algo que me llamaba mucho la atención de ese filme.
“Con X-Men pasaron dos cosas: que he sido fanático de la ciencia ficción desde que mi papá me proyecto en la biblioteca local una versión en 16 mm de El Día que la Tierra se Paralizó, donde aprendí el poder que este genero puede tener y los mensajes que puede portar, contando historias grandiosas con elementos humanos.
“Así que cuando estaba haciendo X-Men me di cuenta que sus personajes al igual que Sospechosos Comunes eran un maravilloso ensamble de héroes y villanos, todos ellos con su postura sobre cómo deben ser las cosas.
“Todas estas películas me atraparon con la idea de explorar a los personajes”
¿Cómo hacer para que en X-Men nos sintamos identificados con los personajes y escarbemos las emociones humanas?
“Si puedes encontrar a buenos actores y convencerlos de que estas contando una historia de forma seria, entonces estás del otro lado.
“Ian McKellen (Magneto) quiso hacer la película porque es un gay activista y siente que los X-Men son una gran alegoría. Hugh Jackman quiso filmar porque su personaje de Wolverine es opuesto a otros roles que había hecho de líder romántico. Halle Berry dice que su Storm es la oportunidad para encarnar a un personaje que ha inspirado a afro-americanos alrededor del mundo.
Alan Cumming (Nightcrawler) quiso hacer la película por razones similares a las de Ian.
Todos estamos viendo que estas películas son algo más que fuegos artificiales y por ello las hacemos.