CANNES, Francia, mayo 14, 2003.- La edición 56 del Festival Internacional de Cine de Cannes, máximo evento del celuloide para muchos, iniciará hoy con la llegada de celebridades, productores y periodistas, quienes convivirán por espacio de dos semanas entre premieres y fiestas de lujo.
Entre la lista de directores que irán en pos de la Palma de Oro, se encuentran el danés Lars Von Trier y el británico Peter Greenaway.
La flamante alfombra roja que conduce al Palacio del Festival desfilarán la actriz española Penélope Cruz y la italiana Mónica Bellucci, así como la estrella india de Bollywood, Aishwarya Rai, que este año forma parte del jurado presidido por el director francés Patrice Chereau.
Una selección variada de películas internacionales en la sección de competencias, que incluye estrenos de Estados Unidos y Francia, Chereau se ha preparado para unos días difíciles.
"Van a ser diez días de duro trabajo. Ni por un minuto infravaloro la dimensión de la tarea", dijo el veterano director de cine y teatro.
Algunos críticos han manifestado su desilusión porque un gran número de filmes de calidad no entraron a tiempo en la selección y han calificado el conjunto de obras del 2003 de "mínimo riesgo", después de los polémicos temas que se presentaron el pasado año.
El drama criminal de Clint Eastwood Mystic River es uno de los principales contrincantes, mientras la segunda parte de Matrix, fuera de concurso, es la gran atracción de Hollywood.
Además de las incorporaciones y las retiradas de última hora, el festival ha tenido que lidiar con problemas de seguridad y con una huelga general el martes que afectó al transporte aéreo y entorpeció los viajes por avión.
Muchos ejecutivos optaron por no asumir riesgos y abordaron los primeros vuelos de la mañana para evitar el caos.
De todas formas nada puede desalentar a los cientos de admiradores que se arremolinan detrás de las barreras de protección en la entrada del Palacio para poder vislumbrar a sus estrellas en la ceremonia inaugural del miércoles.
Un ejército de trabajadores se afanaban en el montaje de "stands" para la horda de ejecutivos cinematográficos que viene a Cannes a hacer negocios. Los estresados agentes de publicidad con "walkie-talkies" y portapapeles se entremezclaban con la siempre relajada "jet set" de Cannes.
Una gigantesca pantalla de cine ha sido colocada a escasos metros de la playa, para que los que no tengan invitaciones para las proyecciones puedan echarse sobre la arena y ver películas bajo las estrellas.
POCA PRESENCIA ESTADOUNIDENSE
A diferencia de otros años Estados Unidos no cuenta con una filmografía amplia en Cannes, destacándose para este 2003 Mystic River con Tim Robbins y Sean Penn, Elephant de Gus Van Sant y la cinta The Brown Bunny con Chloe Sevigny.
Fuera de competencia se presentarán Matrix Recargado, Terminator 3: Rise of the Machines y el documental en tercera dimensión sobre los restos del Titanic Ghosts of the Abyss del cineasta James Cameron.