Se arreglan a gritos

 
 
 
por: Agencia
Fuente: REUTERS
 

Nicole Kidman y Lars von Trier aceptan haber discutido por tres horas durante el rodaje de 'Dogville'

 
CANNES, Francia, mayo 19, 2003.- Nicole Kidman y Lars von Trier tuvieron una discusión a gritos de tres horas durante el rodaje de la obra más reciente del director danés, pero aún así, a la actriz australiana le ha encantado trabajar con él.

Una de las favoritas para hacerse con la Palma de Oro de este año, Dogville es la penosa historia, rodada en un set de filmación sin edificios reales, de los esfuerzos de una mujer frágil para ser aceptada en una pequeña localidad de las Montañas Rocosas.

Pese a su inicial aversión a actuar con un perro que en realidad no existe, y a llevar una correa al cuello, Kidman prometió, ante cientos de periodistas, que ampliaría esta película hasta una trilogía.

"Lars, voy a hacer la trilogía contigo; ya lo sabes", exclamó Kidman después de que el director la persuadiera para que anunciara su decisión ante el público.

"Cuando llegué a Suecia, la primera semana fue truculenta. Tenía ideas preconcebidas sobre mí y yo sobre él", dijo Kidman de Von Trier, que discutió tan airadamente con la cantante Björk durante el rodaje de "Bailando en la Oscuridad que la islandesa abandonó la interpretación.

"Luego fuimos al bosque y tuvimos una conversación franca. Fue un paseo de tres horas en el que a gritos nos dijimos de todo. Pero luego nos comprometimos el uno con el otro", añadió.

Kidman, que ganó un Oscar en marzo por su interpretación de la escritora Virginia Woolf en Las Horas, brilla en Dogville y no sólo por su rojizo pelo, que es una de las pocas cosas de color en una película predominantemente gris.

SOBRE LA HISTORIA

La película de tres horas, que de seguro gustará más a los críticos que a las masas devoradoras de palomitas, no abandona en ningún momento el pequeño set de rodaje dónde los únicos objetos son unos pocos muebles y un coche extraño. El cielo es prácticamente negro.

Las casas se representan con líneas de tiza blanca en el suelo, y la apertura y el cierre de puertas se representa a través de la mímica.

"La única cualidad que tengo es que no tengo miedo de hacer películas de forma extraña. La idea era recordar lo mucho que disfrutamos con una lectura, sin el resto de las cosas", dijo Von Trier.

Kidman, que interpreta a Grace, llega a la aislada y atrasada Dogville mientras huye de unos gángsters y los habitantes la dejan quedarse, incluso cuando la policía comienza a buscarla.

Sin embargo, el afecto de la comunidad por su invitada se vuelve resentimiento cuando los lujuriosos hombres del pueblo se aprovechan de ella, recordando otra obra maestra de Von Trier, Rompiendo las Olas, y las mujeres, una de ellas interpretada por Lauren Bacall, reaccionan con rencor.

"Lo ví como un desafío. Como actor tienes un cierto poder, pero sabes que es fugaz, así que quieres colocarte detrás de ciertos directores", dijo Kidman.

"Todo lo que sé es que confié en Lars. No sé por qué lo hice, pero lo hice", añadió.

 
 
 
Nicole Kidman con el director danés Lars von Trier. Foto: AP.
Nicole Kidman con el director danés Lars von Trier. Foto: AP.
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