LOS ÁNGELES, Estados Unidos, jun. 14, 2003.- El actor Mel Gibson, rompiendo el silencio acerca de su polémico filme que describe las últimas 12 horas en la vida de Jesucristo, negó que su película fuese antisemita, e insistió en que la producción tiene la intención "de inspirar, no ofender".
Los comentarios de Gibson fueron incluidos en un comunicado que anunció que la Iglesia Católica ha acordado ayudar a su compañía de producción, Icon, a recuperar una copia de un guión inicial de la película.
Según Icon, varias personas, que trabajan temporalmente para académicos judíos y católicos obtuvieron sin permiso este guión inicial y lo hicieron circular clandestinamente.
DIFERENTES POSTURAS RELIGIOSAS
Líderes judíos en particular han mostrado preocupación de que la película, llamada La Pasión, podría retratar a los judíos como culpables colectivos de la crucifixión de Cristo.
Los católicos, por su parte, han mostrado inquietud de que Gibson podría usar el filme para desafiar las enseñanzas de la iglesia.
Sus preocupaciones fueron alimentadas por un artículo de la revista de The New York Times que mostraba a Gibson como un católico tradicionalista, opuesto a las reformas del Consejo Vaticano II de la década de 1960, que, entre otras cosas, rechaza la creencia de que los judíos fueron los responsables colectivamente de la muerte de Jesús.
LOS ARGUMENTOS DE GIBSON
Gibson había hablado poco acerca de su película, que fue filmada en Italia y contiene diálogos sólo en latín y arameo, sin subtítulos en inglés. Gibson dirigió y coescribió el filme que aún no tiene distribuidor.
En sus primeros comentarios públicos acerca del filme desde que comenzó la polémica, Gibson dijo "ni el filme ni yo somos antisemitas (...) no odio a nadie, ciertamente no a los judíos. Ellos son mis amigos y socios, tanto en mi trabajo como en mi vida social".
"EL antisemitismo no sólo está en contra de mis creencias personales, también es contrario al mensaje central de mi película".
Agregó que el filme "tiene la intención de inspirar, no ofender (...) Para quienes estén preocupados acerca del contenido de este filme, sepan que se adapta a las narraciones de la pasión y muerte de Cristo, que se encuentran en los cuatro evangelios del Nuevo Testamento".
El productor del filme, Steve McEveety, dijo que aunque la crítica tiene su opinión, "nadie tiene el derecho a criticar públicamente una película que ni siquiera se ha completado".