BUENOS AIRES, Argentina 3 Jul 2003.- La película
Japón, del cineasta mexicano Carlos Reygadas, recibió elogios en Argentina por su fuerza visual y porque sobrecogió a quienes asistieron esta semana al estreno de la cinta en Buenos Aires.
Calificada por la crítica como excelente, la opera prima de Reygadas tiene elementos como la potencia, el lirismo, la virulencia y la belleza que fueron destacadas por los comentaristas de este país sudamericano.
Según el diario Clarín, que tituló un comentario sobre la película con la frase “El sabor del guacamole", la cinta del mexicano "es un relato de extraordinaria fuerza visual acerca de un hombre que busca suicidarse".
"La desmesura y la ambición de Japón no se ven todos los días cuando se entra a una sala de cine. Y mucho menos en una opera prima", apuntó la fuente.
Indicó que la producción mexicana, mención a la Cámara de Oro en el Festival de Cannes despertará "pasiones y odios, fastidio y admiración. Es un filme ampuloso y sobrecogedor, ínfimo y gigantesco, que cuenta historias simples de personajes complejos".
Precisó que el mérito de Reygadas fue crear "una suerte de celebración en Cinemascope de la turbulenta relación del hombre con la naturaleza, con sus pares y con su propia vida".
Afirmó que el cineasta construyó "impactantes vistas, movimientos de cámara alucinatorios y panorámicas angustiantes en un formato raro (Super 16mm, Cinemascope) y con mucho uso de la cámara en mano", con un idioma audiovisual "personal" y que "no reconoce referencias".
"No es paisajista, ni pintoresquista y tampoco miserabilista. El título de su filme, de hecho, habla de su extrañeza estética. Más allá del ejercicio intelectual de encontrarle algún sentido, no hay nada directamente japonés en Japón", acotó.
La fuente apuntó que la cinta "transcurre en México, pero podría ocurrir en cualquier otro lugar donde el hombre y la naturaleza combatan por la supremacía, donde los misterios del alma humana sean analizados gracias al poder de las imágenes".