VENECIA, Italia, ago. 30, 2003.- Anthony Hopkins presentó el sábado en el Festival de Cine de Venecia su nueva película, titulada The Human Stain (La Mancha Humana), y dijo que la tendencia actual a la corrección política es "como un cáncer".
La cinta cuenta la historia de un hombre brillante cuya carrera es destruida por acusaciones de que su actitud no es "políticamente correcta".
"Leí el libro y el guión y pensé: 'si los directores tienen fe en mí, mantendré mi actuación en el plano más simple posible, me aprenderé mis diálogos y eso será todo'", dijo a la prensa el actor galés, ganador de un premio Oscar.
"Perdónenme", interrumpió el director Robert Benton. "Pero esa no es la verdad. La enorme cantidad de trabajo y energía que invirtió en este papel fue abrumadora. Es asombroso el riesgo que aceptó y el valor que demostró al hacer este personaje".
The Human Stain está basada en una novela de Philip Roth, que cuenta la historia de un profesor, Coleman Silk, cuya carrera es arruinada por una falsa acusación de racismo.
Su vida queda también destruida, pero una relación posterior con una joven interpretada por Nicole Kidman resulta para Silk una especie de tabla de salvación.
"Creo que Nicole es una de las actrices más consumadas que conozco", dijo Benton, que ganó premios Oscar por sus películas Kramer vs. Kramer, de 1979, y Places in the Herat, de 1984.
Otras cintas presentadas hoy incluyeron Un Filme Hablado, del portugués Manoel de Oliveira, y Rosenstrasse, de la directora alemana Margarethe von Trotta.
En la sección Contracorriente del festival se presentó Lost in Translation, una película de Sofía Coppola protagonizada por Bill Murray.
Los premios de Venecia se entregan el 6 de septiembre
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