MADRID, España, mar. 16, 2004.- El director español Pedro Almodóvar negó hoy que su última película,
La Mala Educación, sea autobiográfica, aunque sí reconoció que se trata de su filme más personal, en el que está "representado por entero".
Almodóvar presentó hoy en Madrid La Mala Educación, en un acto en el que estuvo acompañado por algunos de sus protagonistas, como Fele Martínez, Daniel Giménez Cacho, Javier Cámara, Francisco Boira o Lluis Homar, aunque faltó el mexicano Gael García Bernal, que está rodando fuera de España.
Diez años tardó Almodóvar en dar forma a La Mala Educación, una película que habla de dos niños que conocen el amor, el cine y el miedo en un colegio religioso español a principios de los años 60, y en donde el padre Manolo, director del centro, es testigo y parte de estos descubrimientos.
Los tres personajes se vuelven a encontrar dos veces más, al final de los años 70 y en el 80 y este reencuentro marcará la vida y la muerte de alguno de ellos.
"Hay mucha realidad en la película, pero hay mucha más manipulación, porque la ficción es la manipulación de la realidad y yo siempre he huido, todo lo que puedo, tanto del documental como del naturalismo. La película no es un recuento de mis anécdotas, pero lo que es cierto es que ahí está mi corazón", señaló Almodóvar.
En el filme, como recordó el cineasta ganador de dos Oscar de Hollywood, se reflejan dos etapas de su vida que la han marcado.
"Tanto los años de colegio como los años ochenta me han marcado, y esa marca y ese tono de las épocas están en la película. Los sesenta como unos años oscuros, y los ochenta llenos de color y libertad", explicó.
La Mala Educación aborda el tema de los abusos sexuales cometidos por algunos curas en los colegios de los años sesenta en España.
Almodóvar considera La Mala Educación una película en la misma línea que La Ley del Deseo, lo que explica porque "lo que hacen los personajes lo hacen por deseo y es lícito pagar y sufrir ese deseo, porque el ser humano es así".
El director manchego reconoció que en sus tres últimas películas hay "un tono y un ritmo distintos".
"Me hago cada vez más grave y a lo mejor más triste. Soy consciente del cambio, lo que no sé es a donde me va a llevar", manifestó.