VALLADOLID, España, abr. 19, 2004.- El actor argentino Federico Luppi espera concluir dentro de un mes el montaje de su primera película como director,
Pasos, en la que cuenta una historia que le sedujo lo suficiente como para situarse detrás de la cámara, desde donde ahora se siente capaz de narrar.
Luppi se expresó así durante una entrevista antes de recibir en la localidad castellana de Medina del Campo el Roel de Honor de la Semana de Cine, un galardón del que se hizo merecedor por su "generosa personalidad humanista", según el jurado.
El actor recordó que Pasos nace de su recuerdo de una España a la que llegó, en su "huida" de la dictadura de Videla, quince días antes del intento golpe de Estado que se produjo en el país el 23 de febrero de 1981, donde se casó y donde "parece inevitable que envejezca".
La ópera prima de Luppi presenta una España en la que tres parejas de amigos de distintos ambientes sociales viven los cambios políticos que impulsaron definitivamente la democracia después de la larga dictadura franquista y el intento de golpe de Estado.
El actor argentino celebra los cambios de los últimos tiempos, como el que se ha producido en el Gobierno español después de las elecciones del pasado 14 de marzo, que ganó el Partido Socialista (PSOE), ya que "parece que va a haber buenos vientos" que mejorarán las relaciones entre la Administración y el mundo del cine.
Sin embargo, el actor de Éxtasis (1996) y Martín (Hache) (1997) se muestra cauto a la hora de valorar el "talante nuevo" en la política que ahora "tanto se predica" desde el PSOE, ya que "quizás se gaste pronto".
Los gobiernos deben convencerse de que "el cine es tan importante como las infraestructuras y las obras" a la hora de crear políticas que lo promocionen como instrumento para el desarrollo, porque esta industria "también puede ser una fuente de empleo" y prosperidad económica.
Salió de Argentina "muy ofendido y traicionado por la andadura política de las últimas décadas" y ahora se siente "muy a gusto en España", donde de vez en cuando le dan "palmadas" en forma de premios como el Roel de Honor de la Semana de Cine de Medina que le animan a seguir trabajando.
El festival de Medina del Campo (Valladolid) centra su atención en la producción de cortometrajes, una especialidad cinematográfica que "encierra dificultades internas" respecto a los largometrajes comparables a las del cuento respecto a la novela, pero que son "un paso importante para los futuros directores", en opinión de Luppi.
Con Pasos, cuya fecha de estreno está aún por determinar, no se sacia el declarado ansia por contar historias de este "director tardío", como él mismo se calificó, sino que ya tiene en la cabeza un nuevo proyecto en el que abordará el tema de los accidentes de tráfico.
Cree que cuando se producen los accidentes, en ocasiones, "la víctima queda desamparada", mientras que los responsables del mismo "tienen a favor muchas cosas" como la lentitud de la justicia y este drama será el que intentará plasmar en su obra.
Federico Luppi (Ramallo, 1935), que de joven necesitó trabajar como administrativo, corredor de seguros y empleado de banca para pagarse sus estudios de arte dramático, actuó en locales bonaerenses como primer paso para convertirse en actor, pero ahora tiene claro que lo que toca es dirigir.