LONDRES, Reino Unido, mayo 20, 2004.- La escena de la regadera de
Psicosis, con Janet Leigh, es la “mejor muerte del cine” según una encuesta publicada el pasado martes.
La cinta de Alfred Hitchcock se colocó por encima de muchas otras películas de culto como El Padrino (lugar 22) o Perros de Reserva (lugar 23), en la encuesta de la revista Total Film.
El segundo lugar lo ocupó Dr. Strangelove, de Stanley Kubrick, con el famoso final surrealista en el que Slim Pickens se monta en una bomba atómica.
Otras de las muertes más célebres en la lista fueron la de la caída de King Kong desde un rascacielos en la película del mismo nombre, en tercer lugar, y la pérdida de la mamá de Bambi en el clásico de Disney de 1942, en sexto.
La caída de Alan Rickman desde un edificio de 30 pisos en Duro de Matar (1988) ocupa el cuarto puesto, seguido de la muerte de los protagonistas de Bonnie and Clyde (1967).
“Algunas de las muertes de la encuesta, como la de la bruja que se derrite en El Mago de Oz (13°) son de culto pero ya dan risa, en cambio, después de casi 45 años, la escena de la regadera de Psicosis sigue siendo perturbadora”, comentó Simon Crook, editor de la revista.
“Es la elegante violencia de la edición lo que supera a cualquier escena sangrienta: 70 ángulos diferentes, más de 90 cortes y los inolvidables violines. Es una maestría en montaje y manipulación del público”.
Agrega que, incluso, el saber que la sangre es jarabe de chocolate y que los efectos del cuchillo se hicieron con un melón, no reducen en nada el impacto de la escena.