CIUDAD DE MÉXICO, México, mayo 31, 2004.- Los directores de Miramax Films, Bob y Harvey Weinstein, decidieron sacar sus carteras para comprarle a Disney –en lo individual- los derechos de la película de Michael Moore,
Fahrenheit 9/11 y distribuirla por sus propios medios.
Los ejecutivos aseguraron la transacción a través del Fellowship Adventure Group, una compañía nueva, creada con ese propósito especial. Como parte del trato, los Weinstein pagaron a Miramax todos los costos de la película hasta hoy día y se encargarán de los que se generen al momento de la distribución.
Los hermanos ya están negociando la distribución en todo el mundo, tanto para cines como para video y DVD. La distribución internacional la manejarán desde sus oficinas en París, a través de los agentes Wild Bunch.
Según el anuncio, la distribución se irá asegurando a través de terceros o incluso personalmente, en algunos mercados. Las ganancias que se generen para Miramax o su compañía madre, Wald Disney, serán donadas a caridad.
La polémica por la distribución de Fahrenheit 9/11 comenzó poco antes del arranque del festival de Cannes, a principios de mayo, cuando surgió la noticia de que un directivo de Disney, Michael Eisner, había bloqueado a su filial Miramax para no distribuir la cinta, que se centra en el tema del presidente Bush y la guerra en Irak.
La polémica cinta, que ganó la Palma de Oro en ese festival francés, estará en los cines de México en julio próximo.