La 'magia negra' de Cuarón

 
 
 
por: Eduardo Martínez Soto Alessi
Fuente: esmas.com
 

En 'Harry Potter y el Prisionero de Azkaban', Alfonso Cuarón presenta una aventura macabra, pero visualmente rica y con su propio toque mexicano

 
CIUDAD DE MÉXICO, México, jun. 3, 2004.- Una aventura mucho más profunda, madura y estilizada es lo que Alfonso Cuarón entrega en la tercera parte de las películas de Harry Potter, titulada El Prisionero de Azkaban y que, entre otras cosas, tiene también un curioso toque mexicano.

El público que sólo ha tenido contacto con Potter en la pantalla grande, encontrará sin duda la mejor de las tres películas hasta la fecha, al menos visualmente; pero aquellos que conocen la obra literaria de J.K. Rowling, saben que se trata de uno de los capítulos narrativamente más ricos de la obra, y la película sabe hacerle justicia.

Tal vez lo principal a destacar es lo “siniestro” de la cinta. Cuarón crea una atmósfera sumamente obscura, en la que no se ven los cielos azules ni los colores brillantes de sus antecesoras; por el contrario, la mayoría de las secuencias son bajo techo, de noche o en climas adversos, lo que contribuye a hacer más escalofriante la aventura.

Y lo mejor del caso es que el director sabe manejar muy bien ese suspenso y el resultado es una película que, definitivamente, no es para los mismos niños que iniciaron con la serie hace algunos años. Es una película que ha crecido con sus personajes y, por lo tanto, con sus fans.

Por otro lado, el elenco conocido sigue dando lo mejor de sí, mientras que los nuevos personajes son resultado de uno de los mejores trabajos de casting de la serie, con una Emma Thompson genial y un Gary Oldman (Sirius Black) realmente extraordinario.

En lo visual, Cuarón se luce con los grándes ángulos y las tomas abiertas; y regala uno de los mejores momenos de la cinta en el partido de Quiditch, al enfrentar a Harry a distintos enemigos en pleno vuelo y en medio de una lluvia torrencial.

Otra de las secuencias a las que hay que prestar atención es al viaje de Harry en el camión púrpura, que además de mezclar una acción vertiginosa con muy buen humor, cuenta con una edición pulcra y entretenidos efectos especiales.

Cuarón había prometido incluir algunos motivos mexicanos en la película y lo cumplió: en una dulcería se pueden ver calaveritas de azúcar, poco después se ve otra calavera, pero del estilo de las de José Guadalupe Posada y escondida por ahí, se dice que hay también un águila devorando una serpiente.

Después de una larga espera, Harry Potter y el Prisionero de Azkaban se estrena en México este viernes 4 de junio.

 
 
 
Al igual que su público, los actores de Harry Potter han madurado.
Al igual que su público, los actores de Harry Potter han madurado.
Foto: Sitio Oficial
Fotogalería Videos