ROMA, Italia, jun. 18, 2004.- El escritor mexicano Guillermo Arriaga, guionista de películas como
Amores Perros y
21 Gramos, participó en el Festival de la Literatura Internacional de Roma, ciudad donde presentó su novela
El búfalo de la noche.
"Me siento muy contento y honrado de estar en Italia, a veces el camino en otros países no es fácil, y bueno, poder hacerlo desde la literatura es algo que me tiene muy contento", declaró el autor en declaraciones a la prensa.
Arriaga leyó por la noche del jueves su cuento "En paz" en la basílica de Massenzio -obra del emperador de ese nombre-, teniendo como escenario las ruinas de los Foros Romanos.
También presentó en Roma la primera traducción de su novela El búfalo de la noche, un fragmento de la cual fue leído por el actor Fabrizio Gifuni durante el acto masivo en la basílica, celebrado en el marco del Festival Internacional de la Literatura.
"Yo creo que el búfalo es una historia que se puede comprender en cualquier gran urbe. Creo que la sociedad contemporánea le está arrebatando a la gente su capacidad de interioridad y por eso las relaciones humanas se desgastan, se debilitan y de eso se trata esa novela", explicó.
Señaló que "en México ha gustado mucho a los menores de 30, que es a quienes se las escribí, tratando de ver una generación que ha perdido esperanzas, que no tiene mucho de que aferrarse, con gran vacío y eso es lo que trata de retratar El búfalo de la noche".
Dijo que "no se trata de un retrato crudo de la ciudad de México, sino más bien es un retrato crudo del ser humano en esta sociedad contemporánea".
Arriaga atribuyó, por otra parte, el éxito de las películas Amores Perros y 21 Gramos al hecho de que son historias "llenas de humanidad".
Informó que su última obra publicada, aunque es la primera que escribió, se llama Retorno 201.
"Ahora estoy escribiendo una novela que se llama Los sapitos y terminando esa voy a escribir otra que se llama El infierno se lleva por dentro", dijo.
Subrayó su compromiso literario y que su llegada al cine fue como novelista.
"Siempre me sentiré novelista. Escribo los guiones de cine con el mismo cuidado y el mismo rigor con el que trato de escribir una novela, aunque sean formas diferentes, pues con el guión tienes que estar dialogando con otras personas y la literatura es algo más personal, más íntimo", afirmó.
"Siempre he querido que digan de mi obra que tiene calle y que tiene monte, qué significa eso: que digan, él vivió ahí, él vivió esas experiencias, estuvo ahí, sabe de qué está hablando".
Reconoció que en su obra hay elementos autobiográficos y temas recurrentes, vinculados a dos fundamentales: el amor y la paradoja del ser humano.
"Tengo esa idea muy fuerte de la muerte porque creo que nos están arrebatando el sentido de la muerte y al arrebatarnos el sentido de la muerte nos arrebatan el sentido de la vida", dijo.