FLINT, Estados Unidos, jun. 21, 2004.- El nuevo documental de Michael Moore,
Fahrenheit 9/11, ha hecho subir la temperatura de muchos republicanos, y esa es su intención.
"Me gustaría ver al señor (George W.) Bush fuera de la Casa Blanca", dijo el realizador en una entrevista en el programa de ABC News This Week with George Stephanopoulos.
La película "es mi opinión sobre los últimos cuatro años de la administración de Bush", dijo Moore el domingo. "No estoy tratando de hacer creer que este sea una especia de, usted sabe, trabajo periodístico justo y balanceado".
La cinta de Moore acusa al actual gobierno de haber actuado de forma incompetente antes de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, y luego se aprovecharon del temor del público para ganar apoyo para la guerra contra Irak. La administración de Bush niega las acusaciones.
Moore se erizó ante la idea de que sea antipatriótico.
"Todo lo que hago, y este filme en particular, dice que amo este país", aseveró. "Cada día de mi vida, todo lo que hago es tratar de hacer de éste un mejor país y tratar de ser la voz de aquellas personas que no la tienen".
La película se estrena este viernes 25 en Estados Unidos.