MARNE-LA-VALÉE, Francia, jun. 27, 2004.- La música y los efectos especiales constituyen los ingredientes principales del nuevo espectáculo del parque Disneyland París,
La Leyenda del Rey León, inaugurado el pasado sábado, que recrea las escenas principales de la película clásica del sello Disney.
A través de la banda sonora del largometraje, que salió a la gran pantalla en 1994, una veintena de bailarines, con atuendos inspirados en la tribu africana de los Masai, interpretan la historia del príncipe Simba, traicionado por su exiliado tío Scar, que vive un sinfín de aventuras antes de recuperar el trono.
El espectáculo arranca con la irrupción en el escenario de los amigos de Simba, Timón y Pumba, que sugieren a los bailarines que le rindan un homenaje al futuro rey león.
Simba entra entonces en escena para presenciar su propia historia, en la que se combinan la coreografía, la música en directo y los efectos especiales de agua, fuego y luces.
Los decorados, que representan las tierras del reino de los leones, cambian constantemente y se entremezclan con las imágenes de una gran pantalla donde, por ejemplo, se recrea la escena del filme en que el padre de Simba, el fallecido Mufasa, aparece entre las nubes para pedir a su hijo que recupere el trono perdido.
No faltan tampoco los enemigos del reino, las hienas, así como la amiga de Simba, Nala, el patoso mayordomo Zazú y el sabio Rafiki, en un espectáculo de 25 minutos, dirigido tanto a niños como a adultos.
El parque de Disneyland París, situado en Marne-la-Vallée, en las cercanías de la capital francesa, relanza de esta forma el clásico El Rey León, la película animada de mayor recaudación de la historia del celuloide, que superó los 175 millones de espectadores en la primera entrega.
Ganadora de dos Oscar en 1994 a la mejor banda sonora original y a la mejor canción por "Can you feel the love tonight", compuesta por Elton John, El Rey León cuenta en la actualidad con nueve representaciones teatrales en todo el mundo, en ciudades como Nueva York, Londres, Tokio o Sidney.
Más de 600 artistas, animadores y técnicos participaron en la realización de la película, en la que se utilizaron más de un millón de dibujos hechos a mano, aunque también fue una de las pioneras en crear escenas por ordenador, como la impresionante estampida que lleva a la muerte de Mufasa.