NUEVA YORK, Estados Unidos, jun. 28, 2004.- El cineasta Michael Moore dijo que el exitoso estreno de su documental
Fahrenheit 9/11 lo dejó "boquiabierto" y acreditó a sus opositores políticos por impulsar las ventas de boletos.
“Todos recibirán una tarjeta de Navidad de mi parte este año", dijo Moore, quien saludó a los aficionados al cine el domingo en un teatro en el sur de Manhattan.
La película, una crítica a las acciones del presidente George W. Bush tras los ataques terroristas del 2001, recaudó 21.8 millones de dólares en 868 salas de cine en su primer fin de semana.
La cinta rompió el récord previo de recaudación en taquilla para un documental, que lo tenía la ganadora del Oscar del 2002 Bowling for Columbine, también de Moore, con 21.6 millones.
El realizador dijo que los grupos conservadores ayudaron a llamar la atención del público para su más reciente película.
Agregó que el documental convencerá "a muchos votantes indecisos, independientes y hasta republicanos".
Moore dijo que los boletos para Fahrenheit 9/11 se agotaron en Fort Bragg, Carolina del Norte, y Peoria, Illinois, estados que apoyaron a Bush en las elecciones presidenciales del 2000.