CIUDAD DE MÉXICO, México, jul. 22, 2004.- Con el estreno de su nueva cinta,
Hellboy, el director mexicano Guillermo del Toro está de manteles largos, no sólo por la gran respuesta de su público, sino también porque finalmente entrega una película que le satisface por igual como realizador, que como espectador y admirador de los cómics.
“Yo siempre he vivido el cine como un fan y del cine mexicano conocí a todos mis héroes: a Ripstein, a Cazals, a Hermosillo a Fons y me encantó porque yo era fan de sus películas. Por eso creo que en el resto de las “artes”, como en el cómic, he ido logrando poco a poco conocer a todos mis héroes, excepto a Richard Corben y Stephen King”, dice en exclusiva a esmas.com el talentoso cineasta.
¿Cómo te sientes una vez más con una película que tu realmente ‘querías’ hacer?
Todas mis películas las he hecho porque he querido, pero la realidad es que siempre me ha obsesionado el cómic, desde la más tierna infancia me ha interesado la relación entre cómic y cine, porque son primos, aunque no hermanos, como mucha gente asume.
“Desde muy joven me he preocupado por ver cómo se hace para adaptarlos, le he dedicado tiempo y esfuerzo a ello, y poco a poco he encontrado un tono de trabajo que se asemeja más al cómic actual y me ha llevado un buen tiempo hacerlo. El Espinazo del Diablo era un homenaje a los cómics de Carlos Jiménez, mientras que Blade II tenía más de anime que de cómic, pero sí, Hellboy tiene toda la raíz del cómic de Mike Mignola.
“Yo sabía que el cómic de Mignola no se podía traducir al cine exactamente porque tiene una especie de línea argumental muy libre que sólo la puedes absorber si eres un fan porque tiene una lógica interna muy fuerte. Entonces la adaptación la hice buscando qué podía encontrar yo de humano en el cómic, para agarrarme de ahí y contar una historia.
En el cómic, Hellboy es más como un Clint Eastwood que dice las cosas y se va, y tiene pocas relaciones afectivas; en cambio en la película le quise dar ese agregado en el que el tío se enamora de Liz, que en el cómic quedaba sólo implícito.
¿Qué te dijo Mignola antes de la película y qué te dice ahora que la vio?
Antes, me dijo que era mi película y que hiciera lo que quisiera, porque el cómic era independiente. Yo no me quise dejar y le pedí que la hiciéramos juntos, pero él es muy escéptico y hasta gruñón. Nosotros somos muy amigos, salimos mucho juntos y tenemos los mismos gustos en cómics y en libros.
“En un momento de la planeación de Hellboy, que de plano pensamos que ya no se iba a hacer, dijimos ‘hagamos Blade II como carta de presentación para que nos la den’ e inmediatamente pensamos en el tipo de papel que debía tener Ron Perlman, el de un auténtico hijo de la chingada con una gran construcción visual.
“Las cosas salieron como queríamos e hicimos la película, y al final de la posproducción me dijo que le había gustado tanto cómo la había construido, que de haber sabido que iba a verse así, él hubiera construido los cómics de la misma manera. Ya cuando la vio, me dijo también que era increíble encontrar en la pantalla algo que él había tenido en su mente durante una década, y se refirió a la película como un poema de amor de mi para él”.
Ron Perlman dice algo parecido de tu visión de su carrera. ¿Siempre pensaste en él para ser Hellboy?
Siempre. La película fue escrita para él. Hubo presión de los estudios para que el actor fuera otro y de hecho tuve una junta particularmente difícil con un estudio en donde me preguntaban que cuál era mi problema con que fuera otro el actor.
“Les expliqué que ceder a eso era hacer su película y esta era mi película con Ron Perlman y ya. Obviamente ahí no me vieron con buenos ojos y me fui a otro estudio”.
Sabemos que ya es un hecho la segunda parte de Hellboy, pero ¿filmarás ‘En las montañas de la locura’?
Pues eso espero, ya está lista. Ahorita ando en un proyecto con Alejandro González Iñárritu y Alfonso Cuarón, pero no quiero hablar mucho de ello hasta que sea seguro. Pero en cuanto a En las montañas..., pues toda la gente en Dreamworks es muy fan de Hellboy, entonces sucede lo que pasó con Blade II, que Hellboy es mi carta de presentación para que me autoricen En las Montañas.... Aún no se cuál será primero, Hellboy 2 o En las Montañas..., pero sí se que vienen un par de años divertidos”.