LOS ÁNGELES, Estados Unidos, jul. 26, 2004.- El éxito del documental
Fahrenheit 9/11 está facilitándole el camino a Michael Moore para realizar su próxima película.
Luego que Fahrenheit 9/11 cruzó la marca de los 100 millones de dólares recaudados en taquilla a escala nacional por un documental, su realizador espera no tener dificultades para recaudar dinero para hacer Sicko, su crítica a las organizaciones sanitarias.
En una conferencia de prensa el fin de semana, Moore se abstuvo de revelar detalles del filme, pero dijo que su financiación estaba encaminada gracias a que Fahrenheit 9/11 costó sólo seis millones de dólares.
"Claramente, si uno hace una película con esta proporción de ganancias con respecto a lo que costó, le será fácil hacer un próximo filme", expresó el director.
La idea para Sicko deriva de un segmento que Moore usó en su programa de televisión The Awful Truth (La horrible verdad), en el que montó un funeral ficticio en una organización para el mantenimiento de la salud para un paciente al que se le negó un transplante de órgano que le salvaría la vida. La organización cedió y pagó por el transplante.
Moore, ganador del premio de la Academia por el documental Masacre en Columbine, dijo que habría seguido adelante con Sicko aún si Fahrenheit 9/11 no le hubiese dado el impulso comercial para recaudar el dinero.
"De todos modos, nunca he dejado que eso sea un obstáculo", dijo Moore. "Aún si a esta película no le hubiera ido bien, habría hecho la otra porque creo que los estadounidenses están clamando por ver castigadas a las organizaciones del mantenimiento de la salud".