LOS ÁNGELES, Estados Unidos, ene. 15, 2005.- Los Globos de Oro de Hollywood equivalen a la frase "famoso por ser famoso", que se aplica a las celebridades mejor conocidas por estar allí que por hacer algo trascendente.
Nadie sabe cómo un pequeño grupo de reporteros extranjeros, algunos con credenciales de prensa mínimas, lograron crear y mantener una ceremonia que para la industria cinematográfica de Hollywood sólo sigue en importancia a los premios de la Academia.
Sin embargo, el despliegue de estrellas que asistirá el domingo a la 62a. entrega anual de los Globos de Oro atestiguará el hecho de que Tinseltown toma este espectáculo en serio, pese a que algunos cuestionen su legitimidad.
Seleccionados por la Asociación de Prensa Extranjera de Hollywood _ un grupo de unas 90 personas _ los Globos de Oro disfrutan de un notable espacio de transmisión en la televisora NBC y ejercen influencia sobre la contienda por los Oscar.
Las nominaciones al Globo son los primeros honores importantes de la temporada de premiación, y el resultado del domingo puede solidificar los chances de los candidatos al Oscar o elevar los de otros menos pensados, de haber algún ganador sorpresa.
"Uno nunca sabe. Esa es la parte emocionante de los Globos de Oro y el Oscar", dijo Leonardo DiCaprio, postulado al Globo y posible candidato al Oscar como mejor actor por su interpretación de Howard Hughes en "The Aviator". "Es como ver una elección".
MUCHOS NOMINADOS
Otros actores nominados son Jamie Foxx, como el cantante Ray Charles en Ray; Annette Bening, como una vengativa diva en Being Julia; Johnny Depp, como el creador de Peter Pan J.M. Barrie en Finding Neverland; y Hilary Swank y Morgan Freeman por sus papeles en el drama del boxeo Million Dollar Baby.
Además de premiar a la industria del cine, los Globos también honran los logros televisivos.
Los Globos atravesaron momentos difíciles a principios de la década de 1980, cuando Pia Zadora ganó un galardón por Butterfly en medio de alegaciones de que los votantes habían sido entretenidos en un hotel de Las Vegas propiedad del esposo de la actriz.
Acusaciones de que los votantes del Globo eran comprados con regalos y favores convirtieron el premio en un chiste para Hollywood, y las cadenas de televisión dejaron de transmitir el espectáculo, que por varios años tuvo que ser televisado por los canales de cable. Los organizadores del Globo trabajaron arduamente para limpiar su imagen, y la ceremonia regresó a la red nacional de televisión en 1996.
Muchos críticos siguen señalando a los Globos, diciendo que los miembros de la asociación de prensa extranjera sólo reportan para medios oscuros y que los votantes a menudo no parecen ser periodistas serios.
Lorenzo Soria, presidente de la asociación de prensa, atribuyó tales críticas a la envidia por el estatus que han alcanzado los Globos de Oro.
"Tomamos en serio nuestro deber como periodistas y pasamos gran parte de nuestras vidas viendo películas y programas de TV", dijo Soria. "A veces pienso que quizás hay algo de celos por el éxito que hemos tenido. Estamos orgullosos de nuestros logros, y estamos acostumbrados a que de vez en cuando alguien diga algo feo sobre nosotros. No le prestamos atención a eso".