CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 20, 2005.- Para el director mexicano Luis Mandoki, filmar
Voces inocentes implicó no sólo uno de sus proyectos cinematográficos más importantes, sino además, una oportunidad de difundir un mensaje que ayude a sanar viejas heridas de guerra.
Y es que es precisamente eso, la guerra civil de El Salvador, lo que Mandoki aborda en esta cinta. Pero en esta ocasión, la mirada es distinta a la que estamos acostumbrados, ya que se trata de una guerra vista desde la perspectiva sus víctimas más sensibles: los niños.
El guonista Oscar Torres -en cuya propia historia está inspirada la cinta-, los actores Leonor Varela y Carlos Padilla, además del propio Mandoki, hablaron con esmas.com sobre esta producción, que México envió como su candidata al Oscar este 2005.
Luis, ¿cómo es que la historia llega a tus manos y cómo la desarrollaste?
Luis Mandoki: Un día estaba en Estados Unidos filmando un comercial y llegó un actor a darme un guión. Ese actor era Oscar Torres. Me lo traje a leer a México y me impactó muchísimo, porque estaba claro que no era ficción, sino una historia real, por lo insólito de todas las cosas que suceden.
Yo no tenía idea del reclutamiento de los niños y de la mirada de un niño hacia la guerra, y me di cuenta de que era un lado de la vida que nunca se había contado antes. Ahí empezó todo el proceso, que fue muy fuerte, pero muy satisfactorio. Oscar se abrió y escarbó en la memoria para contarme todas esas cosas que vivió cuando era niño
¿Cómo recibieron la película en El Salvador?
Pues fue llevar la historia al lugar donde sucedió, a la gente que vivió lo mismo, y eso fue muy fuerte, la gente expresaba mucho agradecimiento ahí porque, bueno, la guerra terminó hace como 10 años, pero me comentaban que aún había cierto tabú de hablar de lo que había pasado.
“El gobierno decía ¿por qué abrir heridas viejas? Y la gente respondía que las heridas no podían abrise más, porque siempre estuvieron abiertas, pero ver la película les ayudó porque pudieron hablar de ello y curar todo lo que sucedió... reconocerlo para seguir adelante”.
¿Tienes un interés verdadero en estar nominado para un Oscar como Mejor Película Extranjera, o eso no te quita el sueño?
Para la película, la nominación sería importante, porque obviamente ayudaría a distribuirla y a difundirla. Este año la competencia es bastante “violenta”, hay cintas como Mar adentro y A very long engagement, que son fuertes. Pero nosotros también tenemos una película fuerte y si nos llegan a nominar, sólo eso sería un gran triunfo, porque estaríamos compitiendo con un gran talento y grandes historias.
Oscar, ¿qué tan duro fue revivir todas esas situaciones al ver la película terminada?
Oscar Torres: La revivencia comenzó desde el guión y hasta que terminamos de filmar. Y el día que la vi por primera vez, pensé que ya estaba listo, pero no. Fue muy impactante porque desde que empezó la música, me solté a llorar; me di cuenta de que había dejado de ser una historia personal y se convertía en la historia de todos esos niños, por los que aún siento mucho dolor. Ya la he visto cerca de 20 veces.
¿Recibiste algún tipo de crítica o de censura de parte de los salvadoreños?
Temíamos que nos fueran a criticar por el acento, o en cuanto a la política, porque aún hay mucha mentalidad cerrada. Pero no, a final de cuentas yo creo que los corazones son muy similares a nivel mundial y la gente se abrió y la recibió muy bien.
Leonor, la película pinta un panorama de la guerra del que se habla poco, que es el de las “mujeres de la guerra” ¿Cómo asumiste ese papel y qué te dejó?
Leonor Varela: La mejor palabra para describir a mi personaje es “heroico”, es una madre que trabaja y se expone sin límite, y que en plena guerra es capaz de dar a sus hijos el amor y la ternura necesarios para la vida.
“Me afectó muchísimo en cuanto a que me di cuenta que no hay amor más grande que el de una madre a sus hijos. No hay amor más fuerte, más real y más puro que ese. Yo no tengo hijos, pero creo que lo alcancé a entender así, y el personaje me dejó una mejor capacidad de amar y de relacionarme.
Carlos, eres apenas un niño, pero con esta película, ¿qué entendiste sobre la guerra?
Carlos Padilla: Entendí que la guerra está mal, porque si tu peleas, acabas matándote su mismo, o haciéndo daños fuertes a los demás.
¿Hubo algo que te haya costado mucho trabajo al filmar la película?
Sí, la escena del fuego, fue muy difícil.
Luis, ¿cuál es la experiencia de trabajar con niños?
Mandoki: Con el libreto, creamos un taller junto con mis hermanos -que hacen teatro-, para prepararlos. Les enseñamos documentales sobre la guerra en El Salvador y les explicamos todo. Lo difícil fue no sólo que eran niños, sino que eran niños que tenían que hacer el papel de algo que nunca habían visto, entonces en cada escena tenía que meterme dentro de sus cabecitas, irlos llevando para que supieran reaccionar.
“Aunque no tenían experiencia, nos tocó trabajar con niños muy receptivos y sensibles, que me siguieron de la mano e incluso terminaron ayudándome a ajustar algunas decisiones al momento de filmar. Carlos acabó con un gran conocimento de su personaje. Es un niño muy especial.
Dirigida por Mandoki y con la participación también de actores com Ofelia Medina, Jesús Ochoa, Daniel Giménez Cacho y José María Yazpik, Voces inocentes se estrena el próximo 28 de enero en los cines de todo el paìs.