BUENOS AIRES, Argentina, feb. 4, 2005.- La actriz estadounidense Hilary Swank, nominada por segunda ocasión al premio Oscar por su papel en la cinta
Million dollar Baby, advirtió que se siente afortunada pero negó que los premios sean sinónimo de su concepto de éxito.
"Me fascina saber que estoy nominada pero, por otro lado, me supera la idea. Me siento afortunada de poder estar viviendo este sueño, cuando otras actrices talentosas ni siquiera tienen un agente", dijo al diario Clarín.
Agregó que "la definición de éxito para mí no la dan los premios, entiendo el éxito como el momento en que la oportunidad se encuentra con la preparación".
Por eso, precisó, "siempre estoy leyendo teatro, estudiando técnicas nuevas, tomando clases, y mientras tanto, estoy ansiosa esperando papeles como éste. En el medio acepto trabajar en alguna que otra película, tengo que pagar las cuentas".
Swank, quien ganó el Oscar a la mejor actriz en 2000 por la película Los muchachos no lloran, reconoció que las lágrimas se le salieron durante el rodaje de Million dollar baby la intensidad de las escenas.
"Lo reconozco sin vergüenza, hubo una escena en la que lloré al leerla en el guión, al filmarla y por supuesto al verla. El filme es muy conmovedor, especialmente esa relación casi de padre e hija entre Frank (Clint Eastwood) y Maggie (Swank)" explicó.
La actriz de 30 años recordó que "vengo de un pasado humilde, como el de la protagonista, y sé lo que es tener que luchar para que crean en ti".
Indicó que esa lucha "la tuve que hacer con la actuación, porque empecé de muy chiquita, y aún después del Oscar sigo luchando para que me tomen en serio".