BARCELONA, España, mayo 14, 2005.- El cineasta estadunidense Woody Allen anunció hoy que planea rodar una "fantasía muy cómica y muy romántica" en esta ciudad, durante su participación en el 25 aniversario de la Fundación Príncipe de Asturias.
En un acto multitudinario y abierto al público celebrado en Oviedo, norte de España, el polifacético artista de 68 años de edad especificó que sus productores "ya tienen muy avanzadas" las negociaciones para concretar el proyecto.
Acompañado de su esposa Soon-Yi y de dos de sus hijas, Allen participó en los actos conmemorativos del 25 aniversario de los Premios que llevan el nombre del heredero de la corona española, informó la televisora pública TVE.
El cineasta destacó que, si la iniciativa se concreta, aprovecharía la oportunidad para rodar algunas de las escenas en Oviedo, ciudad a la que siente muy apegado desde que la visitara en 2002 para recibir el Premio Príncipe de Asturias de las Artes.
El director de Hanna y sus hermanas, quien recién presentó en el Festival de Cine de Cannes, Francia, su más reciente filme, Match Point, no quiso adelantar más detalles sobre el futuro rodaje porque aseguró que le cuesta hablar de sus proyectos.
No obstante, reconoció que la idea que tiene en la cabeza "se adaptaría muy bien a Barcelona, ciudad por la que confesó sentir "predilección".
Sobre su reciente filme, protagonizado por el nuevo rostro de moda en Hollywood, Scarlett Johansson, Allen se mostró abrumado por la buena acogida que ha tenido entre la crítica europea, al tiempo que alabó el trabajo realizado por la actriz.
El más famoso director de Nueva York, indicó por otra parte que espera rodar la película "uno de estos veranos" porque le gusta trabajar acompañado de su familia, lo que es posible durante las vacaciones estivales escolares de sus hijos pequeños.
Explicó que el equipo técnico sería español, así como algunos actores, pero que debido a su desconocimiento del castellano, le obligará a contar para los papeles protagonistas con intérpretes que hablen inglés.
Sobre su vinculación con la Fundación Príncipe de Asturias, comentó su proyecto, al que definió como "una idea maravillosa", para convertir a Oviedo en un "refugio para el cine artístico y de calidad".
Agregó que su participación en ese futuro plan se centrará en prestar su imagen para difundirlo internacionalmente y animar a otros realizadores a que acompañen la iniciativa.
El último objetivo del proyecto será convertir a Oviedo en "lugar de encuentro para los cineastas más importantes de todo el mundo desde el punto de vista de la calidad".
Asimismo, subrayó con énfasis la idea de que será un "proyecto integro, serio y sólido y no un festival de cine donde toda la gente va a comercializar sus películas y a hacer negocio".