LONDRES, Reino Unido, jul. 15, 2005.- Desde un castillo medieval hasta centros comerciales suburbanos y campamentos rurales de verano, el público se preparaba el viernes para obtener sus ejemplares de
Harry Potter y el príncipe mestizo.
Se ha convertido en el ritual más festivo, acelerado y lucrativo del mundo editorial: Librerías de todo el planeta planeaban abrir justo después de la medianoche, cuando salgan a la venta los ejemplares de la última aventura de un niño aprendiz de hechicero.
La editorial británica Bloomsbury, que espera vender miles de libros de Potter este fin de semana, reunirá 70 niños provenientes de todo el planeta en un castillo de Edimburgo para una lectura con la autora del libro, J.K. Rowling, quien reside en la capital escocesa.
Las librerías prometen acróbatas, comefuegos y magos para entretener a los interesados en resolver el misterio del libro: ¿Los amigos adolescentes de Harry, Ron y Hermione, conseguirán un romance? ¿Cuál personaje principal morirá? ¿Qué más aprenderá Harry de su enemigo, Lord Voldemort?
En Londres, el lanzamiento del libro fue opacado por los ataques terroristas del pasado 7 de julio, que dejaron 53 muertos. La cadena de librerías WH Smith canceló un evento de medianoche previsto en la estación del tren subterráneo King's Cross, en cuyo andén ficticio 9 3/4 Harry toma el tren a Hogwarts al comienzo de cada entrega. Al menos 26 personas murieron por la explosión cercana a King's Cross.
Desde que Rowling lanzó a Harry al mundo en 1997, los libros se han convertido en un fenómeno global, vendiendo 270 millones de ejemplares en 62 idiomas e inspirando varias películas. Rowling es ahora la mujer más acaudalada en Gran Bretaña, y la revista Forbes calcula su fortuna en 1,000 millones de dólares.
Con interrupciones breves, Harry Potter y el príncipe mestizo encabeza las carteleras de las páginas de internet Amazon.com y Barnes & Noble.com desde diciembre, cuando Rowling anunció que lo había concluido.