CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 26, 2005.- La última película de Steven Spielberg,
Munich, inspirada en el asesinato de once atletas israelíes en los juegos olímpicos de 1972 a manos de extremistas palestinos, ha recibido críticas y elogios tras su estreno un día antes de Noche Buena, según ha publicado la prensa anglosajona.
Para algunos, la cinta es un desesperado llamado para que israelíes y palestinos abandonen su intransigencia, pero otros lo acusan de haber ido demasiado lejos en su empeño.
El título Munich refiere directamente al atentado palestino durante los juegos olímpicos de 1972 en la ciudad alemana, pero para Spielberg el asesinato de los israelíes sirve como punto de partida de una espiral de violencia aún mayor: "el mayor enemigo no son los palestinos ni los israelíes, sino la intransigencia", dijo en una entrevista.
"Fascinante", fue el veredicto de la revista Newsweek, mientras que Time la llamó "una obra maestra". Por el contrario, The New Republic escribió: "la auténtica sorpresa es lo aburrida que es la película. El film está obsesionado con no ser identificado con ninguna posición política".
Pero The New York Times defendió a Spielberg de esta crítica.
La idea central de la película es que "el diálogo termina cuando dos adversarios se aprietan mutuamente el cuello", según el rotativo.