CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 10, 2006.- Poco distribuido, poco exhibido, poco difundido y mucho menos conocido. Esa es la historia del documental en las salas comerciales.
Contadas y recientes son las excepciones que se han abierto camino en esa batalla poco equitativa entre el cine de Hollywood y el cine documental que llega a los complejos cinematográficos. Masacre en Columbine y Fahrenheit 9/11 de Michael Moore, Microcosmos de Claude Nuridsany, Baraka de Ron Fricke o la actual La marcha de los pigüinos de Luc Jaquet han sido algunos de los caballos de batalla de los últimos años.
Viendo un poco hacia atrás, habría que pensar en funciones, muestras o ciclos en salas de arte, cinetecas o cine clubes para hacer una reducida lista de los documentales que han aparecido en escena.
Hace algunos años, Promesas del mexicano Carlos Bolado, B. Z. Goldberg y Justine Shapiro, fue nominada al Oscar y con ello llegó un poco más de atención para este género en nuestro país.
Hoy, aprovechando el reconocimiento que el documental mexicano ha recibido en el recién finalizado Festival de Cine Independiente de Sundance por medio de En el hoyo, de Juan Carlos Rulfo (Premio del Jurado) y De Nadie, de Tin Dirdamal (Premio de la Audiencia), parece precisa y oportuna la llegada de una muestra itinerante de documentales (nacionales y extranjeros) por todo el país.
Ambulante, gira de documentales 2006, proyecto impulsado por Gael García y Diego Luna, apoyados en el Festival de Cine de Morelia y Cinépolis, se da a la tarea de acercar a la gente un cine distinto, “arriesgado, de debate, que nos pone a pensar y que nos muestra otras caras de nuestra realidad” como el propio Gael García afirma.
A partir de este 10 de febrero, y a lo largo de 8 semanas, Ambulante recorrerá 15 ciudades distintas con una selección de 19 documentales (12 mexicanos y 7 extranjeros) que permitirán al espectador observar desde otra perspectiva realidades muchas veces cercanas pero que no nos detenemos a ver o a considerar.
Así, el abanico de Ambulante ofrece íntimas miradas a las realidades de la frontera y los inmigrantes (Farmingville y De Nadie), a los dramas familiares (Tarnation), a experiencias de la modernidad citadina (En el hoyo), a experimentos científicos de una lejana África (Darwin’s nightmare), feminidad en reclusorios mexicanos (Relatos desde el encierro), miradas naturalistas (Grizzly man) o análisis profundos al capitalismo (La corporación) y varias producciones más que mucho valen la pena ser vistas.
Esta es una oportunidad única para ampliar la mirada de nuestros horizontes sociales y fílmicos, una empresa que merece ser apoyada y aplaudida. Un paso más, que en esta ocasión, ha sido propuesto por aquellos que desde la fama o los reflectores, han decidido comprometerse con el otro cine, no sólo con el que deja millonarias entradas en taquilla, sino el que nos hace pensar.