Nominados desayunan con Oscar

 
 
 
por: Agencia
Fuente: EFE
 

Se lleva a cabo el tradicional desayuno en donde los principales nominados a los Premios Oscar conviven e intercambian consejos

 
LOS ÁNGELES, Estados Unidos, feb. 14, 2006.- Un banquete ofrecido a los aspirantes al Oscar proporcionó anoche a los candidatos un relajado ensayo general, entre amigos y familiares, de lo que se les avecina el próximo 5 de marzo.

Ese día se entregan las estatuillas, en una jornada de flashes y lentejuelas para la mayor gala del cine y donde todos los participantes comparten el mismo sueño: acabar la velada en compañía del Oscar.

"Es la fantasía que hasta te da miedo pensar, pero que en secreto no te puedes quitar de la cabeza. Eres uno de los cinco y... ¿qué pasa si dicen mi nombre?", afirmó con honestidad Terrence Howard.

Su candidatura en la categoría de Mejor Actor por su papel en Hustle & Flor le da todo el derecho a seguir soñando, aunque en todas las quinielas sobre los favoritos el nombre de este novato está el último.

George Clooney, uno de los favoritos de esta 78 edición de los Oscar con tres candidaturas, como director y guionista de Good Night, and Good Luck y como actor secundario en Syriana, se pasó el almuerzo de los candidatos repitiendo la misma letanía.

"Soy realista y no espero la victoria", dijo una y otra vez.

Sin embargo, cuando William Hurt se cruzó con Clooney lo primero que le bromeó el compañero de candidatura como Mejor Actor Secundario es aquello de "y el Oscar es para George".

Este fue el tono que dominó la 25 edición del banquete de los candidatos, una reunión de amigos con la que cada año la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas agasaja a sus aspirantes.

También aprovecha el menú de pato pequinés, rollitos de carne de Kyoto, canapés de salmón y sushi de caviar, para dar consejos sobre lo que deben y lo que no deben hacer el día de la ceremonia.

"Vayan y pásenlo lo mejor posible", dijo exultante Keira Knightley, a sus 20 años la más joven de las candidatas de esta edición y aspirante al Oscar como Mejor Actriz por Orgullo y prejuicio.

Felicity Huffman, nominada en la misma categoría por su papel en Transamerica, ya ha convertido en rutina eso de recordarle diariamente a su marido, el actor William H. Macy, que van a ir a los Oscar.

"Y no de relleno o como camarera. Por mis propios méritos", recuerda emocionada la actriz, la primera en llegar al banquete.

Cuando los nervios superen a la alegría casi histérica, Huffman tendrá en Macy no sólo a un esposo, sino a un conocedor de este trago tras ser candidato en 1997 con Fargo.

"Su consejo es que me dé una ducha y así haré", dijo Huffman.

Reese Witherspoon, candidata como mejor actriz por Johnny & June: Pasión y locura, también se apoyará en su esposo, el actor Ryan Phillippe, en la alfombra roja que conduce al teatro Kodak de Los Angeles donde se entregarán las estatuillas. Y lo que espera de su vestuario es muy sencillo: "algo cómodo y que se me ajuste bien".

A juzgar por los comentarios de todos los participantes en este almuerzo será una gala de lo más familiar y la mirada de tortolitos de Heath Ledger y Michelle Williams así lo subraya.

Los dos aspiran al Oscar por el filme favorito, Secreto en la montaña, él como Mejor Actor y ella como Mejor Actriz Secundaria.

Ledger y Williams no se separan un momento, cogidos de la mano en medio de esta locura previa a los Oscar, deseando que todo pase lo antes posible para regresar junto a su hija recién nacida, Matilda.

Como explica Witherspoon, también madre, los niños no saben del Oscar.

"Cuando le dije que me habían dado un premio me preguntó si por ser la mejor madre", reveló con ternura.

Los hijos de Steven Spielberg están más creciditos, por lo que el realizador trajo a su padre, Arnold, como el mejor parapeto para el nerviosismo de su nueva candidatura.

El mayor de los Spielberg fue uno de los pocos con corbata en un almuerzo desenfadado, lleno de pantalones vaqueros y buen humor, aunque ninguna de las chicas se olvidó de los tacones.

Un almuerzo en el que Charlize Theron también se llevó a su madre, Gerda, y en el que el bromista de Clooney hubiera querido tener un invitado de excepción, el vicepresidente de Estados Unidos, Dick Cheney.

"Él me invitó a ir de caza", añadió socarrón este actor liberal al que no se le escapó el escándalo levantado por el accidente de caza que protagonizó Cheney durante el fin de semana.

 
 
 
Keira Knightley y Reese Witherspoon en pleno chiste.
Keira Knightley y Reese Witherspoon en pleno chiste.
Foto: AP
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