CIUDAD DE MÉXICO, México, mayo 25, 2006.-
X-Men: La batalla final, la esperada tercera parte de la saga llega por fin mañana a los cines de México.
Pero si ya no aguantas por verla, esmas.com te trae por adelantado 7 minutos de la cinta, para que veas lo que te espera con una de las cintas más comentadas de la temporada.
Sólo haz click aquí y checa un avance de la cinta.
X-Men: La batalla final está disponible a partir de mañana en cine de toda la República Mexicana.
LO QUE VAS A VER
En X-Men: La batalla final, la culminación de la trilogía de ‘X-Men’, una “cura” para mutantes amenaza con alterar el curso de la historia. Por primera vez, los mutantes podrán elegir: conservar su individualidad, a pesar de que ésta los excluye y aliena, o renunciar a sus poderes para poder formar parte de la sociedad.
Los puntos de vista divergentes de los líderes mutantes Charles Xavier, quien predica la tolerancia, y Eric Lehnsherr (Magneto), quien cree en la supervivencia del más fuerte, son puestos a la más rigurosa de las pruebas —detonando la guerra que terminara con todas las guerras.
X-Men: La batalla final reúne a las estrellas de las dos primeras películas de Hombres-X: Hugh Jackman como ‘Wolverine’, una solitaria máquina de pelea que posee sorprendentes poderes de curación, garras retractables de adamantio y una furia animal; Halle Berry en el papel de ‘Storm’, quien puede manipular cualquier tipo de clima —y volar.
Ian McKellen como Magneto, un poderoso mutante que puede controlar y manipular el metal; Patrick Stewart como Xavier, telépata y fundador y líder de los Hombres-X; Famke Janssen en el papel de Jean Grey, una mutante con habilidades de telequinesia y telepáticas de incalculable poder;
Brett Ratner, quien forjó una franquicia cinematográfica con Rush Hour, y expandió la franquicia de El silencio de los inocentes con Red Dragon, funge como director.
X-Men: La batalla final permanece fiel a los arcos formales y narrativos de X-Men y X2, mientras expande los personajes, mantiene el balance entre espectáculo y realidad, y, especialmente, profundiza en las emociones y las relaciones.
Para lograrlo, X-Men: La batalla final plantea problemas que resuenan en la actualidad: ¿La conformidad es un antídoto para el prejuicio? ¿Es cobarde renunciar a la individualidad para formar parte de la sociedad y evitar ser perseguido? ¿El derecho personal que uno tiene para elegir está intacto? ¿Tener un gran poder es una bendición o una maldición?