CANNES, Francia, mayo 28, 2006.- El director de
El laberinto del fauno, el mexicano
Guillermo del Toro, no ocultó hoy su entusiasmo al subir las escaleras del Palacio de los Festivales de Cannes minutos antes de que su película sobre la posguerra española entrase en competición por la Palma de Oro.
Rodeado de los principales protagonistas de su film, Maribel Verdú, Ariadna Gil, Ivana Baquero y Sergi López, el cineasta recibió los aplausos y ovaciones del público que le esperaba a ambos lados de la famosa escalinata roja.
Una vez arriba, tras ser recibido por los responsables del Festival, su presidente, Gilles Jacob, y su director artístico, Thierry Frémaux, Del Toro lo celebró con un grito de triunfo y entusiasmo que fue, a su vez, muy aplaudido.
Guillermo del Toro llegó a las escalinatas del Festival convertido en uno de los claros favoritos a la Palma de Oro, con una película en la que mezcla con extraña sabiduría realidad y fantasía, y que esta mañana encantó en el pase de prensa, donde recibió el aplauso unánime de la sala, según destacan hoy en Cannes todos los cronistas.
Maribel Verdú, heroína del maquis en el filme, donde aparece transformada en una campesina, dejó su raída chaqueta de lana para aparecer bellísima sobre la alfombra roja, envuelta en un sofisticado traje largo negro de tul.
Con su belleza característica, reforzada aun más en el filme para dar vida a una mujer que no llega a percibir su realidad más inmediata, Ariadna Gil optó por un traje princesa con cola, muy entallado hasta las caderas, de color verde agua nacarado y escote palabra de honor.
En cuanto a la delicada joven de 11 años Ivana Baquero, que de la mano de Del Toro abre las puertas a un sorprendente mundo de cuento de hadas, su vestido corto de escote negro y volantes blancos, estaba labrado de pequeños cristales bordados a mano.
Muy elegante pero sin corbata ni pajarita, Sergi López, cruel torturador y capitán franquista en la película, adornada la oreja izquierda con su tradicional pendiente plateado, lucía traje negro y camisa blanca, igual que el director, quien sí llevaba corbata.
Tras Guillermo del Toro ascendieron también por las escaleras del Festival dos de sus mejores amigos, colegas y compatriotas, Alfonso Cuarón, coproductor del filme -por el placer de tener una excusa para llamar a su amigo, según dijo a EFE- y Alejandro González Iñárritu, otro gran favorito de la competición con Babel.