CIUDAD DE MÉXICO, México, jun. 19, 2006.- En
Casino Royale, la nueva película de James Bond, no escatiman en gastos y la muestra está en la destrucción en un solo día de tres automóviles de lujo, lo que tuvo un costo aproximado de un millón de dólares.
De esta manera, durante la filmación de una escena con un Aston Martin DS, se tuvieron que utilizar tres de estos coches para tener la toma perfecta durante una persecución en los Alpes suizos.
Durante esta toma, los vehículos saltan desde un techo por lo que cada vez que lo hicieron, los Aston Martin quedaron prácticamente destrozados.
Por su parte los fabricantes de los carros, señalaron que estos todavía no están a la venta para el público y que cada uno tiene un costo de 300 mil dólares.
"Estos son los vehículos más espectaculares que jamás haya tenido James Bond. Son increíbles y cuestan una fortuna. Desafortunadamente tuvimos que destruirlos en la escena", declaró un integrantes del equipo de producción.
"(Destruir los Aston Martin) es exactamente el tipo de actividades que haría James Bond, y al mejor estilo del Agente 007, el conductor de los vehículos no resultó herido en las escenas", agregó.