LOS ANGELES, Estados Unidos, ago. 18, 2006.- La ceremonia de los Oscar de Hollywood dejará de ser una fiesta del regalo libre de impuestos, tras el acuerdo alcanzado hoy entre la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas y la Agencia de Recaudación de Impuestos (IRS) de E.U.
Según informó hoy la Academia, el acuerdo resuelve de una forma satisfactoria para ambas partes la responsabilidad sobre el pago de impuestos de los regalos millonarios que se reparten en esta ceremonia.
El acuerdo indica que la Academia se hace responsable de los impuestos hasta el 2005, aunque no se especifican más detalles.
En cuanto a los regalos ya repartidos en la edición de este año, los presentadores y profesionales agasajados son los responsables de incluir estos regalos en su declaración de impuestos.
Para ello, la Academia se encargará de repartirles los documentos necesarios para que los incluyan en su declaración fiscal.
El acuerdo es el fruto de las negociaciones entre la Academia y la agencia fiscal tras la advertencia del IRS a los organizadores del Oscar tres días antes de la última gala.
En ella recordaba, en tono en ocasiones humorístico, la obligación de pagar como cualquier otro estadounidense los impuestos sobre las llamadas "cestas de regalo".
Estas "cestas", cuyo valor está calculado entre los 10.000 y los 40.000 dólares, son una tradición que comenzó en la década de los 70 para agradecer la labor de presentadores y otros profesionales en las diferentes ediciones de los Oscar.
Su contenido varía cada año e incluye desde teléfonos a cámaras de vídeo y vacaciones para dos en los cruceros más caros del mundo.
Estos regalos, que no están destinados a los candidatos, son una forma de agradecer a los presentadores su desinteresada colaboración y a los intérpretes musicales un trabajo por el que cobran el salario mínimo del gremio.
"La industria de la cesta de regalo se ha disparado y es importante que los grupos que organizan estos actos se den cuenta de las consecuencias fiscales", subrayó hoy el portavoz de la IRS Mark W. Everson.
La resolución del litigio impositivo entre la Academia y la oficina gubernamental suscitará una ola de reacciones dentro de una industria donde las galas de premios, con sus consiguientes cestas de regalo, están a la orden del día.
A partir de este año, los Oscar no tendrán que preocuparse más por este problema.
La Academia decidió el pasado abril la cancelación de esta atención millonaria que tenía con presentadores e intérpretes.
La duda es "cuán fácil será conseguir actores sin este cebo", como se pregunta hoy el periódico Variety, no sin ironía.