PEKIN, China, sept. 4, 2006.- El cineasta chino Lou Ye y su productora, Nai An, candidatos a la Palma de Oro del Festival de Cine de Cannes por su película
Summer Palace, han sido "castigados" con la prohibición de hacer cine en China durante los próximos cinco años por asistir a ese festival sin el permiso del gobierno.
Según una nota de la agencia oficial Xinhua, Lou asistió al festival francés en mayo, donde estrenó su película "sin el permiso de la Administración Estatal de Radio, Cine y Televisión", (SARFT).
La decisión fue tomada por la SARFT el 1 de septiembre, según el diario chino Legal Mirror, aunque los responsables de la administración se han negado a dar más explicaciones a la prensa.
Summer Palace fue el único film asiático que llegó a la competición principal de Cannes este año, y explica la historia de la compleja relación erótica de una pareja durante las revueltas de 1989 que acabaron con la matanza de estudiantes pro democráticos en la Plaza de Tiananmen.
El director dijo en Cannes que estaría dispuesto a hacer modificaciones en el guión para que las autoridades le permitan proyectar su película en China, en un proceso de censura que resulta complejo y bizantino hasta para los propios directores locales, ya que no hay normas escritas por las que guiarse.
La misma suerte corren las veinte películas extranjeras que se estrenan cada año en China, ya que este año tres de ellas han sido rechazadas o recortadas por la censura por motivos políticos (Sayuri, Código Da Vinci), por la imagen que ofrecen de China (Misión Imposible) o por periodos no anunciados que favorecen al cine local.