TORONTO, Canada, sep. 13, 2006.- Russell Crowe se ha reunido con el director de
Gladiador, Ridley Scott, para contar una historia más ligera que la épica que les propinó el premio de la Academia en el 2000.
En A Good Year, Crowe encarna a un feroz banquero de inversiones de Londres que viaja a la tranquila Provenza francesa al morir su tío, quien le dejó una viña.
A la película, que se estrena en noviembre, le seguirá de inmediato una tercera colaboración entre el actor y el director: la saga criminal ubicada en la década de 1970, American Gangster, en la que Crowe hace el papel de un policía que intenta capturar al capo de la droga de Harlem (Denzel Washington).
¿Qué ha llevado al director británico y el actor australiano a trabajar juntos?
"Creo que simplemente es más divertido trabajar con alguien que comparte la misma estética, la misma ética laboral, el mismo deseo de presteza del equipo de rodaje", declaró Crowe en el Festival Internacional de Cine de Toronto, donde se estrenó A Good Year.
"Ambos somos en cierto modo un poquito gruñones y llegamos a donde queremos gracias a nuestro elevado nivel de compromiso", agregó Scott. "Tenemos un sentido muy similar de la obstinada búsqueda de la perfección, que es muy importante para mí".
Por su interpretación de un general traicionado con sed de venganza en el círculo de los gladiadores, Crowe ganó el Óscar al Mejor Actor.
En esta ocasión, Crowe interpreta a Max, un hombre en busca de su propia humanidad que analiza si regresar a su acelerada vida de negocios en Londres o quedarse en una de las áreas más románticas del mundo disfrutando del amor y el vino.
Marion Cotillard coprotagoniza A Good Year como la ardiente propietaria de un restaurante de la que Max se enamora. Abbie Cornish actúa como la prima de Max y Albert Finney como su tío.