LONDRES, Reino Unido, sep. 20, 2006.- La mayor empresa mundial dedicada al comercio de diamantes De Beers planea invertir cerca de 12 millones de euros en una campaña de publicidad, anticipándose al estreno en diciembre del filme
Blood Diamonds (Diamantes de Sangre), protagonizada por
Leonardo DiCaprio, informa hoy el diario británico
The Guardian.
Los planes de De Beers se enmarcan en la campaña lanzada por la industria del diamante para salvaguardar su lucrativo negocio con vistas a la temporada navideña y frente a la publicidad negativa que, según teme, generará el nuevo filme sobre la relación entre esas gemas y muchos conflictos armados.
En la película, DiCaprio interpreta a un mercenario surafricano que va en busca de un raro diamante rosa por territorio controlado por los rebeldes en Sierra Leona, país de Africa occidental cuya guerra civil, alimentada por el contrabando de diamantes, resultó en 75 mil muertes.
La película ha animado a un grupo de bosquimanos del desierto de Kalahari ha pedir la mediación del actor para que les ayude a recuperar las tierras de las que les expulsó el Gobierno de Botsuana.
En una carta dirigida a DiCaprio, los bosquimanos señalan que fueron expulsados tan pronto como se descubrieron diamantes en sus tierras y califican esas piedras de auténtica "maldición".
Representantes de la industria, como Eli Izhahoff, presidente del Consejo Mundial del Diamante, han acusado a su vez a Hollywood de trivializar el tema y de contar algo que pasaba antes, pero que "se ha remediado mientras tanto".
La industria del diamante ha abierto un sitio de Internet destinado a contrarrestar la publicidad negativa de la película.
En él se señalan los beneficios que esa industria ha reportado a los trabajadores y se cita incluso a alguien tan poco sospechoso como el ex presidente surafricano Nelson Mandela, quien la describe como "vital" para la economía de su país.