SAN SEBASTIÁN, España, sep. 21, 2006.- El cineasta mexicano
Alejandro González Iñárritu presentó hoy en el 54 Festival Internacional de Cine de San Sebastián su última cinta,
Babel, cuyo éxito en Cannes y otros certámenes no le ha hecho olvidar la crisis en su México natal.
La negativa del candidato presidencial izquierdista Andrés Manuel López Obrador a reconocer la victoria del conservador Partido Acción Nacional en las pasadas elecciones genera "una gran inestabilidad, una gran confusión", subrayó el cineasta.
"Comparto profundamente los temas por los que pelea López Obrador", en especial el pensar que "lo primero es erradicar la pobreza", pero "una izquierda que divide no creo que lleve a buenos resultados" y "desconocer las instituciones sólo lleva a la anarquía", remató.
González Iñárritu, uno de los cineastas más reputados del mundo en los últimos años, puso así la nota más política a la rueda de prensa tras el pase de Babel, con el que se inauguró la sección Zabaltegi, la segunda en importancia del certamen.
Hacía honor así a sus propias palabras momentos antes, al definir esa cinta, que cierra la trilogía compuesta por Amores perros (2000) y 21 gramos (2003), como su cinta más política y social hasta la fecha.
Y todo ello porque después de los atentados del 11 de septiembre de 2001 "hay una paranoia de imperio, donde la otredad en casi un delito, y las fronteras son un ritual de humillación", precisó en relación con los problemas migratorios.
"El problema de la migración no se puede parar", subrayó antes de citar como ejemplo de ello la situación en las Islas Canarias (España), a las que en las últimas semanas no cesan de llegar embarcaciones de emigrantes clandestinos desde África.
"Las verdaderas líneas de frontera las tenemos en nosotros mismos", añadió González Iñárritu.
Ese problema es uno de los muchos implícitos en esta cinta protagonizada por Brad Pitt, Cate Blanchett y Gael García Bernal y que transcurre a caballo entre Marruecos, Japón, EE.UU. y México, con tres historias que en principio parecen muy distintas pero se acaban revelando enlazadas.
Una estructura pareja a la de sus dos anteriores cintas que es obra del mismo guionista, el mexicano Guillermo Arriaga, y le procuró el premio al mejor director en el pasado Festival de Cannes.
Y una trama que, a la vez, mezcla temas tan diversos como la incomunicación, las diferencias culturales, la soledad, la obsesión antiterrorista y las trabas fronterizas.
González Iñárritu considera que ese tipo de problemas está relacionado con el tema principal de Babel, una película que "habla de la compasión".
"Hemos perdido la capacidad de compasión, por culpa de los prejuicios", pero "lo que nos une como seres humanos es el dolor", explicó respecto al tinte trágico de muchos momentos de la cinta.
Lo cierto, a juicio del cineasta, es que, pese a que las cosas necesarias para hacer felices a las personas cambian por completo de una cultura a otra, "lo que nos hace infelices es lo mismo".