LOS ÁNGELES, Estados Unidos, sep. 26, 2006.-
George Clooney evadió sugerencias de que debía postularse a algún cargo público y, al hacerlo, sonó como todo un político.
El actor y director ganador del premio Óscar desvió hábilmente una ola de preguntas de la prensa sobre una potencial candidatura, tras asistir a un evento en el que el gobernador Arnold Schwarzenegger firmó un proyecto de ley para ayudar a acabar con la violencia en Darfur, Sudán.
Al decirle un reportero que sus admiradores estaban clamando porque se postulara a algún puesto, Clooney dijo negando ligeramente con la cabeza: "Créanme, ustedes no quieren verme en la política".
Cuando otro periodista le preguntó sobre un grupo de personas que usaban camisetas en la que le pedían que se lanzara a la Presidencia en el 2008, respondió: "Creo que probablemente están bromeando".
Y, al insistir por tercera vez si intentaría colocar su nombre en una papeleta, Clooney dijo: "Esa es una mala idea".
Clooney, un demócrata liberal, ha participado activamente en causas sociales. Últimamente, ha exhortado al Congreso y a las Naciones Unidas a que ayuden a poner fin a las atrocidades genocidas en la región de Darfur.
Quizás el cineasta quiso bajar las expectativas que sus seguidores tienen de él.
Clooney le recordó a la prensa que protagonizó la película Batman y Robin, en la que Schwarzenegger interpretó al villano Mr. Freeze.
"Él llegó a ser Gobernador, y yo sigo pensando que soy Batman", manifestó.