Las películas mexicanas de este año

 
 
 
por: Erick Estrada
Fuente: esmas.com
 

'Babel', 'El laberinto del Fauno', 'En el hoyo' y 'Kilómetro 31' son sólo una muestra del cine mexicano hecho este año

 
CIUDAD DE MÉXICO, México, oct. 23, 2006. El sábado en la noche se llevó a cabo la clausura del IV Festival Internacional de Cine de Morelia, que en muy poco tiempo se ha convertido en el mejor escaparate de las producciones mexicanas. Si bien el festival incluye producciones de cualquier parte del mundo, es el cine mexicano el que recibe mejor atención y trato. Este año no fue la excepción.

En medio de documentales, cortos y largometrajes (Morelia presentó 9 mexicanos en total), con el festival concluido es buen momento para hacer un recuento de la variada oferta de cine mexicano, que si bien sigue en crisis (la cantidad de películas sigue siendo baja), se ha diversificado y, con las libertades que ofrece la coproducción, ha llegado más lejos de lo pensado.

Así, de entre las mejores cintas mexicanas presentadas este año, tenemos a Morirse en domingo, de Daniel Gruener que ahora se encuentra de gira promocional en Europa, recogiendo muy buenos comentarios.

Otra consentida es la multi premiada En el hoyo, de Juan Carlos Rulfo, cinta que entre otras cosas, competirá a nombre de México para conseguir el Oscar al Mejor Documental.

Una película esperada (aunque también se ha exhibido en Europa con mediano éxito) es la más reciente producción de Arturo Ripstein, Carnaval de Sodoma, que si bien no representa una propuesta fresca dentro del cine mexicano (Ripstein repite fórmulas y vicios de sus cintas anteriores), apela a gran parte del público dentro y fuera del país.

Otra grata sorpresa fue sin duda la ópera prima de Issa López, quien con Efectos secundarios no sólo conmovió a la taquilla, fuertemente competida a fines de verano, sino que dejó claro que para entregar una buena cinta sólo hace falta trabajo constante y perseverancia.

El violín, de Francisco Vargas es la cinta que muy probablemente represente lo mejor que se puede hacer en este país en materia cinematográfica, no sólo por la inspiración (que se respira en cada fotograma), sino por la ausencia de concesiones y, más importante, de convenciones. Sin pretender llegar a ser comercialmente multiexplotada, El violín rescata la experiencia de hacer cine en bien de quien disfruta viendo cine. Seguramente la mejor película mexicana en lo que va del siglo, el crítico Rafael Aviña la calificó como “la película perfecta”.

En el rubro de las coproducciones, podemos subrayar la presencia de tres de los directores mexicanos mejor posicionados en la industria internacional: Alejandro González Iñárritu con Babel, Alfonso Cuarón con Hijos del hombre y el consentido Guillermo del Toro con El laberinto del Fauno, que apenas se estrenó el pasado viernes. Será la cinta de del Toro la encargada de representar a México en la competencia al Oscar por la Mejor Película en habla no inglesa.

Sin embargo, no todo ha sido miel sobre hojuelas. El cine mexicano continúa con propuestas flojas y a veces hasta moralinas. Niñas mal, Drama/ Mex y Así del precipicio continúan dejando mucho que desear. El cine mexicano debe abrirse a temas realmente controvertidos y con mucha mayor profundidad que el escándalo y el morbo fácil o, a veces, hasta gratuito.

La propuesta interesante (aunque le falta madurez) la tiene Rigoberto Castañeda, quien con Kilómetro 31 entra a un género al que el cine mexicano le ha temido por muchos años, el terror. Si bien es una cinta que no revolucionará al género como ocurrió con las propuestas del cine oriental, integra a manera de homenaje a los clichés del género y, claro, se transforma en una película divertida, entretenida y nada pretenciosa.

Veremos como cierra el año el cine mexicano.

 
 
 
Alejandro González Iñárritu, director de Babel.
Alejandro González Iñárritu, director de Babel.
Foto: Sitio Oficial
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