CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 17, 2006. No es nada común, pero de manera extraordinaria
Casino Royal, la más reciente entrega de la saga sobre el detective inglés James Bond, fue revisada meticulosamente por la censura china, como revisan a cuanta película quiere exhibirse en el país, y aceptaron que se proyectara sin ningún tipo de exigencia extra.
Es decir, en China, Casino Royal se proyectará sin ningún tipo de corte o cambios, algo que resulta inaudito en aquél país, en el que se proyectan alrededor de 20 cintas extranjeras al año, muchas de las cuales deben ser alteradas para satisfacer a los feroces censores chinos.
La censura china se caracteriza por encontrar ofensas a la moral en cuestiones a veces tan banales como asomos de ropa interior de hombre o mujer y, peor aún, por encontrar mensajes contra revolucionarios en secuencias y películas que en el resto del mundo no llamarían la atención de nadie.
El estreno de la cinta en la que se presenta a Daniel Craig como el nuevo 007, se estrenará en China el 30 de enero, casi dos meses después de su estreno en los Estados Unidos y más de uno más tarde que en México.