CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 24, 2006.- De lejos parece serio, sin embargo, conforme te acercas y comienzas a platicar con él, sale un
Alfonso amable, afable, cordial y con un sentido del humor muy particular.
Su tono es duro, no rudo pero sí con el suficiente volumen para ser escuchado y no sólo oído, y es que a sus casi 45 años –los cumple el próximo martes-, Cuarón tiene mucho que decir a través de lo que sabe y que aprendió muy bien en su alma marter : el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC)
Aunque su carrera en el cine se remonta a 1983 con Cuarteto para el fin del tiempo, una muestra de apenas 27 minutos de su talento, fue en 1991, cuando presentó su primer largometraje, Sólo con tu pareja (que le valió un Ariel por Mejor Argumento Original en 1992, el último gran año de Alfonso Arau, ese año Como agua para chocolate arrasó en la entrega del premio mexicano) el mismo en que se posicionó como un cineasta de respeto.
Cuarón viajó a México para presentar junto con Clive Owen –aunque el actor británico decidió cancelar algunas de sus entrevistas programadas-, su más reciente cinta, Niños del hombre, una historia situada en 2027, cuando, según Cuarón, quien también escribió el guión, la infertilidad y los problemas migratorios reinarán en nuestro planeta.
Cuarón recibió a esmas.com para platicar de esta, su segunda aparición en las ligas mayores del séptimo arte (en 2004 dirigió Harry Potter y el prisionero de Azkabán)
¿En verdad ves al mundo así en 2027?
Para nada, así estoy seguro que es el mundo hoy, no en el 2027, yo nunca trate de hacer una película del futuro ni del 2027, y de hecho no tengo una visión pesimista del futuro, tengo una visión muy pesimista del presente, pero a la vez tengo una visión totalmente optimista del futuro.
¿Ese pesimismo presente incluye a México?
Estamos yendo al escenario más extremo de la película, es el peligro en el que estamos viviendo. Desde el punto de vista migratorio, nos estamos convirtiendo en un puente entre oprimidos y opresores. Oprimidos porque tenemos a toda nuestra parte de migrantes que sufren las consecuencias y los abusos de Estados Unidos pero no nos podemos poner en un papel, como país, de víctima, porque en realidad la actitud de nuestro país con los migrantes de más abajo es tan o más jodida que la de los gringos con nuestros emigrantes.
Creo que el problema es muy parecido, tiene que ver con una falta de esperanza y con eso me refiero a una falta de perspectiva histórica a largo plazo, todo es el aquí y el ahora. Las políticas económicas que hemos tenido en los últimos años son acerca del aquí y el ahora, el crecimiento económico, aquí y ahora, no importan las consecuencias en un futuro próximo.
Estamos creando un país de emigrantes por situaciones económicas o como yo que soy un "bracero de lujo", porque no tengo las condiciones en mi país y por la miopía unidivisional de nuestros maestros de Hacienda.
Es una cinta muy simbólica, ¿Cuál es la relación que haces al presentar a "los peces" como concepto y el cristianismo?
Es una herencia de la novela, la novela es netamente religiosa y es algo de lo que traté de alejarme, no es mi rollo y no siento que por ahí vaya la solución, tampoco quise alejarme de los arquetipos espirituales que es muy distinto. Ahí sí hubo una intensión de mantener esos arquetipos, por ejemplo, José, María y Jesús si quieres, pero como arquetipo nada más, o el personaje de Clive Owen que es Moisés, desde lo de la barca, la diferencia es que Moisés se muere antes de ver la tierra prometida como castigo porque dudó, entonces Dios no lo dejó ver la tierra prometida, en la película no necesita ver la tierra prometida, él recuperó su noción de esperanza, que es distinta a la noción de fe. Cuando tienes la noción de esperanza no necesitas ver la tierra prometida y eso es lo importante de la esperanza, porque es lo que te hace construir nuevas estructuras, y eso es lo que a mí me interesaba con los arquetipos espirituales.
También abordas los diferentes papeles de la mujer en la sociedad…
Sí, creo que son los papeles más activos y a final de cuentas son los papeles más evolucionados, dentro de todo, el líder no corrupto dentro de "los peces" es una mujer (Julianne Moore), quien termina ayudando en todo momento son mujeres , quien da a luz es una mujer pero el bebé es otra mujer.
Yo sí creo que es parte de ese nuevo entendimiento, en el momento en que una mujer se incorpore de una manera mucho más profunda en la manera en cómo se rigen nuestras sociedades, no me refiero en la parte maternal sino en la parte activa social, las cosas cambiarán.
No me refiero a "Margarets Tatcher" que son como Wiston Churchill con faldas. Eso es parte del problema de nuestra sociedad, tenemos un caos de géneros, se ha perdido la escencia de la masculinidad y de la feminidad, se ha convertido en la esencia del exitoso y el jodido.
Ya fue premiada (por fotografía) en Venecia y la ola de críticas, a decir verdad, es buena. Niños del hombre ya está en los cines mexicanos.