MÁLAGA, España, nov. 24, 2006.- El actor
Antonio Banderas estrenó esta noche en Málaga su segunda película como director,
El Camino de los Ingleses, con un canto a la libertad, en este caso creativa, que le ha impulsado en este proyecto, cuya historia calificó como "una reflexión sobre la única certeza de los seres humanos: la muerte".
En su discurso antes de comenzar la proyección en un abarrotado Teatro Cervantes, el cineasta malagueño recordó que el escudo de su ciudad natal luce la leyenda "La primera en el peligro de la libertad", y este pensamiento, el del "peligro de la libertad", ha sido "el impulso para hacer esta película".
Banderas, que estuvo acompañado por el equipo artístico de la película y por su esposa, la actriz estadounidense Melanie Griffith, tildó El Camino de los Ingleses como una "gran pregunta sin respuesta", y como "un relato que arranca desde el caos en un universo confuso e irreverente".
El personaje central de El Camino de los Ingleses es Miguelito Dávila (Alberto Amarilla), un joven aspirante a poeta que lee La Divina Comedia de Dante y convierte a Luli Gigante (María Ruiz) en su Beatrice particular.
Al estreno de la película en Málaga asistieron esta noche diversas personalidades entre las que se encontraban la ministra de Fomento de España, Magdalena Alvarez, y el consejero andaluz de Turismo, Comercio y Deporte, Paulino Plata.