CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 28, 2006.- En Esmas.com seguimos con el repaso de todo lo ocurrido a lo largo del año y hoy, precisamente en el Día de los Inocentes (aunque no tiene nada que ver con él), damos nuestro punto de vista sobre las mejores películas de 2006.
Muchas de las películas listadas tuvieron grande ganancias en taquilla y otras no tanto, pero sin duda, todas las incluidas marcaron a la industria y, más importante, a los que pagaron su boleto por verlas, en este 2006.
Así, después de darle vueltas y deliberar, las mejores películas de 2006 son:
Los infiltrados. Una vez más, el regreso de uno de los directores de cine americano más importantes en la historia con uno de los temas que mejor conoce y aún más, mejor explota, Martin Scorsese. A mafia desde el punto de vista de la mafia y el eterno conflicto entre quienes tienen la placa de policía y quienes no, que a final de cuentas saben que hacen el mismo trabajo. Una verdadera obra contemporánea.
Volver. Si habamos de directores grandes, Almodóvar se hace presente con una obra madura y corrosiva que explora en un tono oscuro y mordaz a la España profunda y las implicaciones (muy duras, a veces) que esa forma de ser puede acarrearle a su gente.
El laberinto del Fauno. Guillermo del Toro demuestra su evolución con una metáfora de la historia española contada a manera de cuento de hadas tradicional, es decir, de manera violenta, dura, cruel y, a pesar de lo que digan, sin un final feliz ni tintes cursis.
V de venganza. Muchos dicen que quizá y a pesar de las libertades que se tomó, se trate de la mejor adaptación de un cómic al cine en los últimos 5 años. Estupendamente actuada, muy bien escrita, mejor filmada, demostrando que las palomitas no están peleadas con la calidad.
Match Point, la provocación. La película es de 2005, pero como fue estrenada en el 2006 en México puede entrar a la lista sin problemas. Woody Allen demuestra que sabe hacer muy buen cine, que su decadencia no es total y que hay vida más allá de Nueva York. Fundamental para cerrar el ciclo de Allen si es que ya se le conoce.
Vuelo 93. Paul Greengrass entregó lo que Oliver Stone quedó a deber: una mirada objetiva, crítica, dura y sin revestimientos de lo que ocurrió el 11 de septiembre que se atacó al World Trade Center. Cinematográficamente es un logro y dramáticamente resulta impactante.
En el hoyo. El documental de Juan Carlos Rulfo sobre la construcción del segundo piso del Periférico y los distribuidores viales, fue un éxito rotundo en México y en el resto del mundo, en donde sigue ganando premios y reconocimientos. Se trata, sin duda, de la película mexicana (las demás son co-producciones) estrenada este año más importante del año.
Casino Royale. Muchos no creían en ella, principalmente porque estrena a un James Bond en el que nadie confiaba y porque se ocupaba de una novela que nadie se había atrevido a adaptar de manera cercana. Sin embargo, se trata de una cinta de acción inteligente, divertida y muy, muy cruel. La emoción llega casi de manera natural y a Danel Craig se la creemos de inmediato.
Lo que el agua se llevó. Sin duda la película animada del año. Los estudios Aardman en unión con Dreamworks responden con una fábula tan inglesa que los chistes a veces pasan desapercibidos. Sin embargo, resulta divertidísima y se comprueba que cuando dejan a Aardman hacer su trabajo, las cosas salen muy, muy bien.
Pequeña Miss Sunshine. Una cinta sencilla, tranquila, pero despiadada en su crítica a la sociedad estadounidense. Se trata de una maravillosa y fresca comedia que pone el dedo en la llaga y, además, hace reír. Gran reparto, mucha agilidad y un enorme logro en el debut de sus directores, Jonathan Dayton y Valerie Faris.