CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 26, 2007.- El año pasado lo vimos muy emocionado recibir su sorprendente
Oscar como productor de la
Mejor Película,
Alto Impacto (Crash) . No era para menos la emoción, habían derrotado a la favorita,
Secreto en la montaña de
Ang Lee, con una cinta que además él dirigió.
Este año está de regreso con dos guiones: La conquista del honor y Cartas desde Iwo Jima, ambos bajo el mando de Clint Eatswood.
Haggis hace un poco de memoria y nos cuenta en exclusiva algo de lo que recuerda de este tiempo de trabajo como guionista de los quizá dos proyectos más ambiciosos de Eastwood.
¿Hiciste alguna investigación especial para escribir el guión?
No hice ninguna investigación especial. Tomé la investigación de los libros. Clint había investigado el tema por un tiempo, así que él me estuvo enviando algunos libros y documentales. No tuve que salir para nada, Clint lo hizo todo.
Con lo que más luché fue con dos cosas: cómo contar la historia y por qué contar la historia. Se han contado muchas historias de guerras, la mayoría malas. Y finalmente, después de algunos meses, me vino una idea, que era muy obvia. No era nada brillante: qué pasa con un hombre llamado a ser un héroe cuando su gente no cree realmente que serán héroes, y cómo eso puede destruir a un hombre. La investigación la hice en los libros. Yo nací después de la guerra, y no tenía idea que esta batalla fue brutal para ambos lados, y que costó muchas vidas. Esto fue increíblemente impactante.
¿Qué platicaron Eastwood y tú cuando consideró la versión japonesa?
La primera cosa sobre La conquista del honor. Él dijo que no quería que fuera, en sus palabras, otra película de guerra. Él no quería que fuera algo muy patriota. Eso fue para La conquista. Y luego, cuando ya íbamos a la mitad del camino trabajado, él dijo "tengo una idea". Y yo dije “maravilloso, bueno, yo amo tus ideas". Él dijo “me gustaría hacer una película desde otra perspectiva. Yo dije "eso es brillante, es insano, ¿cómo haces dos películas al mismo tiempo?, pero es brillante".
Él me pidió que la escribiera y yo dije "no, no puedo, ayudaré con la historia, pero necesitas un escritor japonés para escribir la otra perspectiva". No me hubiera sentido bien haciéndolo. Así que tomó un tiempo encontrar un escritor japonés o japonés-americano. Y encontramos a Iris Yamashita. Leí algunos de sus guiones que me gustaban y pensé que ella haría un buen trabajo. Después discutimos las historias y Clint encontró el libro Letras de un General, y lo encontré muy adecuado. Entonces, tratamos de basarnos en él y en otra investigación que hizo Iris. Clint quería humanizar la gente que habíamos demonizado durante tanto tiempo. Creo que es el verdadero problema, especialmente con la historia, que los ganadores cuentan la historia, y siempre es injusta. Creo que fue algo brillante.
¿Qué tipo de aproximación crees que tuvo Eastwood hacia el rodaje en general?
Bueno, él es un cineasta muy económico. Le gustan las películas reservadas. Ama el Haiku. No desordena nada. Viene, ve lo que quiere, rueda, y se va sin mucho ruido. Él encuentra la emoción en las escenas, pero deja que los actores, y en mi caso, el guionista, se sientan dentro de su mundo, eso es cooperación, es colaboración. Creo que es por eso que los artistas lo aman. Por eso los actores lo aman y por eso los escritores lo aman. Él realmente te pide lo mejor de ti. Es una gran forma de hacer películas.
De camino al Oscar, desde hoy ya podemos ver en los cines, La conquista del honor, la primera de dos partes o la versión estadounidense, por así decirlo, de la batalla de Iwo Jima.