CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 06, 2007.- Como cada año y para dejar claro que la rivalidad se queda en las pantallas de cine, los candidatos a ganar el Oscar este año se reunieron en la comida de los premios Oscar en Beverly Hills, en donde por supuesto se dieron cita desde
Penélope Cruz hasta
Forest Whitaker.
Entre los personajes presentes en la comida, quienes más llamaron la atención fueron los actores, entre quienes figuraron Helen Mirren, Will Smith, Forest Whitaker, Eddie Murphy, Mark Wahlberg y el veterano Alan Arkin.
Sin embargo, la entrada más cálida la recibió el director Martin Scorsese, quien se llevó una enorme ovación de sus compañeros cuando hizo acto de presencia. Este año, según dicen los expertos y los cinéfilos del mundo, Scorsese debe ser finalmente reconocido por su trabajo gracias a Los infiltrados, su más reciente obra.
Ello hace ver el apoyo que sus propios compañeros manifiestan a Scorsese no sólo por su nominación a Mejor Director del año, sino a la de Mejor Película, que para muchos deber ser reconocida y ocupar un muy buen lugar en la historia.
El total de invitados al Beverly Hilton, el hotel donde se llevó a cabo la comida, fue de 140.