¿Son mexicanas las nominadas al Oscar?

 
 
 
por: Erick Estrada
Fuente: esmas.com
 

El hecho de que haya cineastas mexicanos en las películas nominadas al Oscar, no las convierte en representantes del país

 
CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 12, 2007.- Cuando se supo la lista de nominados al Oscar muchos echaron las campanas al vuelo y los artículos alrededor del Oscar comenzaron a decir que México podía llevarse uno de los premios. Sin embargo, ni el Oscar es una competencia que enfrente países como se hace en los Juegos Olímpicos, ni las cintas seleccionadas,con mexicanos en sus equipos representan a un país y menos aún a la industria cinematográfica mexicana, todo lo contrario.

Cintas como El laberinto del Fauno, Niños del hombre y Babel sin duda merecen las nominaciones que han conseguido, incluso con los trucos, malabarismos y pretensiones con que películas como la de Alejandro González Iñárritu se colaron en los comentarios de la prensa y, en consecuencia, en las que más suenan para llevarse o premios, pero esa situación no debe exagerarse.

El hecho que le concedan la famosa estatuilla a unas y no a otras será problema de la Academia, sin embargo, cuando ganen no habrá derecho de adjudicarle el premio a un país y a una industria que llevó a varios de sus mejores talentos cinematográficos a trabajar fuera del mismo.

Más allá de si las cintas cuentan con dinero mexicano (lo cual tampoco las hace mexicanas), hay que darse cuenta que representan el punto de vista de sus autores y el hecho que estos tengan nacionalidad mexicana debe ser considerado como una circunstancia y no como una causa de que las cintas sean como son. Además, en la mayor parte de los casos, el famoso “dinero mexicano” en las películas en cuestión, es de los propios autores o de productoras asociadas a ellos, no de instituciones oficiales culturales que apoyaron su talento.

Ejemplos al respecto abundan: las cintas que Alfred Hitchcock filmó en los Estados Unidos no se consideran inglesas por el sólo hecho de la nacionalidad del director, igual que las películas que Buñuel rodó en Francia no son consideradas ni españolas ni mexicanas. ¿Por qué habríamos de considerar entonces a El laberinto del Fauno, Babel y Niños del hombre como productos mexicanos?

Lo mismo ocurre con los actores y los fotógrafos o los mismos escritores involucrados en esas películas. Si alguno de ellos consigue un Oscar será un premio para ellos y su trabajo, no para México y su aún raquítica y a veces viciada industria cinematográfica.

No dejamos de reconocer el talento de gente como Guillermo del Toro, de Alfonso Cuarón, de Guillermo Arriaga, Adriana Barraza o el estupendo trabajo que tanto Emmanuel Lubezki como Guillermo Navarro realizaron cada quien en sus respectivos proyectos, pero cuando el mismo Cuarón aceptó sentirse como un “bracero de lujo” por la manera en que concretó su proyecto, México no tiene ningún derecho a reclamar el premio que cada uno de ellos pueda llegar a ganar.

Así, le deseamos suerte a todos los nominados. El hecho de que el trabajo de alguien sea reconocido a nivel internacional siempre es agradable y ayuda a seguir trabajando, pero sin duda, ni México ni su industria cinematográfica puede adueñarse de esos reconocimientos, menos aún cuando se dedica a apoyar proyectos mucho más vacíos, menos importantes y en consecuencia, completamente intrascendentes.

 
 
 
Emmanuel Lubezki y Alfonso Cuarón en 'Niños del hombre'.
Emmanuel Lubezki y Alfonso Cuarón en 'Niños del hombre'.
Foto: Sitio Oficial
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