CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 22, 2007.- Este año cuando se entregaban los Goya en España el tema central de la fiesta era, sin embargo, la ausencia de
Pedro Almodóvar a pesar de que su cinta,
Volver, estaba arrasando con los premios.
Almodóvar ha tenido diferencias serias con la Academia española desde hace algunos años y este año decidió ausentarse. El
Oscar no se ha salvado de momentos muy parecidos.
Hasta ahora han sido tres los personajes que han rechazado un Oscar. Uno de ellos fue el actor George C. Scott que aunque ganó el premio por su personaje en Patton, dijo que los Oscar eran algo degradante.
Dudley Nichols ganó el Oscar por su guión para El delator en 1935 pero rechazó el premio porque el sindicato de guionistas se encontraba en huelga en esos momentos.
Uno de los casos más sonados de un personaje rechazando un Oscar fue el de Marlon Brando, que lo ganó como Mejor Actor en 1973 por su papel en El padrino. Brando consideraba que Hollywood discriminaba a los nativos americanos y en lugar de ir a la ceremonia envió a una india americana a leer el comunicado con el que señalaba la discriminación.
El caso de Woody Allen es un poco distinto. Allen simplemente ha optado por tocar jazz en las noche de entrega, dándole la espalda de manera absoluta a la Academia, a su premiación y a su concepto del cine. A pesar de que las cintas de Allen han sido nominadas y algunas han ganado, Allen es el eterno ausente, incluso cuando asistió a la cereminia de entrega de 2002..
Otro caso curioso, aunque se trate de un personaje que no desprecia al Oscar en sí, es el de Roman Polanski. Por problemas legales, Polanski no puede pisar suelo americano pues sería arrestado de manera inmediata. Ello lo alejó de recibir el premio por El pianista, aunque en esa ocasión envió un video con un agradecimiento a la Academia.