CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 04, 2007.- La mexicana
Adriana Barraza reconoció que antes de su nominación al Oscar como Mejor Actriz de reparto, no se abrían puertas que ahora están abiertas, no le hacían tantas proposiciones de trabajo como las que hoy le hacen en todo el mundo.
En entrevista por teléfono desde su residencia en Miami, Florida, la actriz dijo con sinceridad que vivir la aventura del Oscar "marcó mi vida, desde que me informaron de la nominación hasta después de la entrega; a partir de ahí tengo proposiciones y proyectos de todo el mundo". Al poner en relieve que tal situación la coloca en una nube de orgullo, advirtió, sin embargo, que nunca estuvo entre sus objetivos alcanzar tales metas. "Yo siempre he pensado que el trabajo de cada quien es el que habla y sustenta la calidad del actor", enfatizó.
Sin poder precisar nombres, fechas o títulos de los proyectos que analiza para su posible realización, se limitó a señalar que en estos días firmará contrato con la poderosa empresa Innovative, que llevará su representación ante directores, productores y empresarios.
México, Estados Unidos y dos naciones sudamericanas le han propuesto trabajar en proyectos de grandes proporciones. Reiteró que esas ofertas llegaron a ella luego de que el mundo se enteró de su nominación al Oscar por Babel, de Alejandro González Iñárritu. Sobre ese punto mencionó que en sus planes multinacionales no está, de momento, repetir trabajo con González Iñárritu. "Desde que nos vimos en el Oscar sólo hemos tenido saludos de vez en cuando y un gran cariño de por medio. No hemos platicado ni sé en qué anda".
Hoy, Adriana se dedica a estudiar inglés (lo escucha muy bien, pero no lo lee), por si acaso fuera necesario su empleo en alguna producción que solicite su trabajo de actriz, o bien si la invitan a alguna gala de beneficencia, merced a su capacidad de convocatoria. Advirtió que antes no había considerado tener esa lengua al ciento por ciento porque no la había necesitado. "En Estados Unidos, mientras vivo en Miami, no necesito para nada hablar inglés, pues el trato laboral con toda la gente (latina) es en español".
Dentro de ese cúmulo de trabajo que ha caído sobre ella como una avalancha inesperada, se dará tiempo para ir a Argentina en mayo próximo para celebrar el cumpleaños de su nieto, "a quien le está saliendo su primer diente. Y eso, no me lo puedo perder más".