Jornada irregular en Cannes

 
 
 
por: Agencia
Fuente: EFE
 

Abuchean cinta húngara y aplauden francesa en el octavo día de competencia en Cannes

 

CANNES, Francia, mayo 23, 2007.- Un trío de grandes damas del cine, la alemana Hanna Schygulla, la francesa Catherine Deneuve y la británica Tilda Swinton, fueron lo más interesante de la jornada de hoy en la competición por la Palma de Oro en el Festival de Cannes, marcada por el blanco y negro en todos los sentidos.

En blanco y negro eran dos de los competidores, el film de animación francés Persepolis, de Marjane Satrapi y Vincent
Paronnaud
, y la sólo apta para cinéfilos The Man from London, de Béla Tarr, que cuentan con Deneuve y Swinton, respectivamente.

AUF DER ANDEREN SEITE

Más color se vio en pantalla y más aplausos se oyeron en la proyección de la muy irregular Auf der Anderen Seite, de Fatih
Akin
, que tras ganar el Oso de Oro en Berlín con Gegen die Wand (2003) llega ahora a Cannes de la mano de Schygulla, la musa de Rainer Werner Fassbinder.

"Vi por primera vez a Fatih en televisión cuando ganó en la Berlinale y me recordó a un joven Fassbinder", explicó la gran ama
del cine alemán en la rueda de prensa tras el pase.

Esta historia de relaciones entrecruzadas rodada en Turquía y Alemania ha unido ahora a Schygulla con Akin, que aspira por primera vez a la Palma de Oro y demuestra, según la actriz, que "es muy raro que turcos y alemanes se lleven bien", pero hay una nueva generación que "tiene las dos culturas y toma lo mejor de cada una".

"Todos los personajes reflejan parte de mí", confesó el cineasta germano de origen turco nacido en Hamburgo en 1973. Agregó que esta cinta, segunda de su "trilogía sobre el amor, la muerte y la maldad", incluye esos elementos, pues "todos están
conectados".

THE MAN FROM LONDON

La cinta, cuyo guión peca de valerse demasiado del azar como motor de la acción, fue recibida con aplausos en el pase de prensa, más o menos tantos como la húngara The Man from London, de Béla Tarr, que también oyó algún abucheo.
Filmada en blanco y negro y en largos planos secuencia, sobre la película húngara pesa una enorme lentitud tanto por su largo metraje -dos horas y cuarto- como por el robótico hacer de los actores.

A ello se sumó que los protagonistas, Swinton -británica- y Miroslav Krobot -checo-, no hablan húngaro, sino que fueron
doblados, lo que aumenta aún más el aire surrealista que impregna el filme basado en la novela del mismo título de Georges Simenon.

"Estaba fascinada por las posibilidades del doblaje. Fue increíblemente liberador saber que no había problema en que me
equivocara con el texto", explicó Swinton, premiada como Mejor Actriz en el Festival de Venecia en 1991 por Eduardo II.

Sentado junto a ella, Tarr le expresó su gratitud, al igual que al resto del equipo, por su fidelidad al proyecto pese
a la muerte de su productor hace tres años, Humbert Balsan.

"Tuvimos unos momentos muy difíciles y nadie abandonó. En este mundo asqueroso es maravilloso contar con una solidaridad así", agregó el autor de Zvenvedely, exhibida en Cannes en 1998.

John Simenon, hijo del escritor belga Georges Simenon, se mostró "emocionado" por el film: "Es la primera vez que la cámara se mete en la mente de los personajes, como hacía mi padre en sus libros".

PERSEPOLIS

Quien no tuvo que esforzarse mucho para meterse en la mente de la protagonista de Persepolis fue su codirectora Marjane Satrapi, pues la dibujante franco-iraní es autora del cómic autobiográfico en que el que se basa la película.

También en blanco y negro, al igual que las viñetas en que se basa, Persepolis da su primer "papel" en una cinta de animación a
Catherine Deneuve, voz de la madre de Satrapi, a quien interpreta Chiara Mastroianni.

"Lo que me atrajo fue el universo de Marjane. Sus historietas son a la vez muy ligeras y muy serias, y todos los personajes existen", subrayó Deneuve en la rueda de prensa tras el pase, con el que Satrapi y el otro director, Vincent Paronnaud, se estrenan en Cannes.

Satrapi, nacida en Irán y emigrada a Francia, reconoció que tanto el cómic como la película, en la que incide en la difícil situación de la mujer iraní, han generado protestas diplomáticas de Irán.

"No quiero alimentar la polémica", subrayó la dibujante. "Como demócrata acepto las críticas, pero también ejerzo mi derecho a la libertad de expresión".

 
 
 
'Persepolis' fue bien recibida.
'Persepolis' fue bien recibida.
Foto: Sitio Oficial
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