BERLÍN, Alemania, jul. 18, 2007.- Hollywood ha desembarcado en Berlín con
Tom Cruise dispuesto a dar vida al militar nazi Claus Schenk von Stauffenberg, que atentó contra
Hitler un 20 de julio de 1944.
Los medios alemanes ya han bautizado este rodaje como la "euforia Cruise", y es que han encontrado su filón este verano, a la caza de los escenarios que servirán en Berlín y alrededores para reconstruir la historia del oficial, convertido en símbolo de la resistencia contra el sistema que integró y al que sirvió casi hasta el final.
Valkyrie no será la primera versión cinematográfica sobre el famoso atentado fallido contra Adolf Hitler, pero sí el primer experimento que une a United Artists y los estudios de Babelsberg, en Potsdam.
No hay día en que los tabloides alemanes no informen a toda página sobre las localizaciones del filme que dirige Bryan Singer, dotado con un presupuesto de 80 millones de dólares.
Una localidad de 300 habitantes -cuyo nombre, Klein Köris (Pequeña Köris), ya delata su reducido tamaño- ha sido la "agraciada", convertida en imán e los periodistas locales.
El entretenimiento está garantizado a 25 kilómetros de Berlín, en la región de Brandeburgo, donde volarán a partir de mañana -cuando comience oficialmente el rodaje- los cazas del tipo Junkers 52.
Estos aviones con la esvástica en la cola ya han despertado la curiosidad de los vecinos durante los vuelos de prueba, eso sí, flanqueados por un helicóptero con camarógrafo incluido.
La productora del miembro más célebre de la Cienciología ha alquilado el aeropuerto de Löpten, que antaño servía al ejército de la Alemania comunista, y que recreará el de Rastenburg, del que partió Stauffenberg un 20 de julio de hace 63 años, por la mañana, hacia Prusia Oriental, con el fin de acabar con el Führer.
En pleno bosque de Klein Köris han levantado a base de cartón y hormigón la famosa "Wolfsschanze" o "Guarida del Lobo", que es el nombre que recibía uno de los mayores cuarteles militares de Adolf Hitler durante la Segunda Guerra Mundial, en lo que antes era Prusia Oriental y hoy es Polonia.
Aquí dentro, en plenas sesiones militares, explotó la bomba que hirió levemente a Hitler.
El asesinato fallido fue planificado principalmente por Klaus von Stauffenberg, que al día siguiente sería ejecutado junto con otros conjurados.