ROMA, Italia, oct. 15, 2002.- El actor británico, Anthony Hopkins, declaró en Italia, donde se encuentra para promover su más reciente cinta, Dragón Rojo, en la que encarna por tercera ocasión al asesino serial, Hannibal Lecter, aseveró que no quiere ser identificado con este rol.
"Si bien cambió mi destino profesional, no logró devorarme", señaló Hopkins en rueda de prensa, respecto al doctor Lecter, personaje creado por Thomas Harris que se ha convertido en un ícono dentro de la cinematografía estadounidense.
Según el actor, a veces es difícil mantener al margen a Lecter de su vida diaria, y narró una de las experiencias que este personaje le ha dejado, la cual tuvo lugar en el elevador de un viejo edificio de Beverlly Hills, de donde una anciana y su nieto salieron corriendo al percatarse de su presencia.
Esta producción de Dino y Marta De Laurentiis, que ya ha recaudado 65 millones de dólares en Estados Unidos y 4,5 el primer fin de semana de su proyección en Londres, será estrenada en Italia el 25 de octubre.
"No pensaba interpretar nuevamente al doctor Lecter –tras su participación en 1991 en El Silencio de los Inocentes-, pero De Laurentiis me convenció confiando el guión a Ted Tally y la dirección al joven y talentoso Brett Ratner", aseveró.
Pero estos no fueron los únicos factores que impulsaron a retomar al personaje en la cinta subsecuente, Hannibal (2001).
"Hannibal tenía que ser diferente de como era antes, menos seductor, en resumidas cuentas una verdadera bestia, una bestia feroz", indicó el británico.
El ganador del Oscar en 1994, por su participación en Lo que queda del Día, dijo que es muy meticuloso en la preparación de sus interpretaciones, pero señaló que no obstante, no pasó meses encerrado en clínicas psiquiátricas para dar vida al sociópata y psicótico caníbal.