CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 16, 2002.- Se estrena en México el espectáculo De la Guarda en la Carpa Neumática Forma, provocando en los asistentes una eufórica experiencia en la que el cuerpo llega al límite de las sensaciones.
Desafiando las leyes de la gravedad, la compañía argentina se ha presentado con su espectáculo en plazas como Londres, Nueva York, Las Vegas y Buenos Aires; y ahora es tiempo de que México disfrute de este singular recorrido por las emociones humanas, así como por los primitivos ritmos musicales mezclados con electrónicos acordes en una presentación vanguardista del llamado “nuevo teatro”.
Lo que inicialmente parece una simple estructura de andamios en el que el público ocupa el centro de la misma, se va transformando, conforme transcurre el show, en un refugio para los espectadores, así como en un espacio libre en el que las emociones se vuelcan a un ritmo acelerado, al ser testigos de viajes inesperados al universo y a la esencia humana.
Relámpagos, lluvia, viento, neblina, diversas temperaturas y un ambiente en el que sorpresivamente el hombre se encuentra a la intemperie (sabiéndose en un lugar cerrado), crean el entorno en el que un grupo de personas cotidianas, definidas así por su vestuario, surcan los vientos enfrentándose a todos estos elementos, y sobre todo a su urgente y explosiva necesidad de expresarse con voz, cuerpo y música.
Ayudados con cuerdas, arneses y mosquetones, el conjunto argentino recorre el recinto de un lado a otro, y en diversos niveles sobre las cabezas de los espectadores, quienes en cierto momento dejan de serlo para formar parte de esta celebración, contagiados de la velocidad y el sueño de todo humano: volar.
De la Guarda no relata ninguna historia, simplemente apela a los sentidos que son llevados a su máximo límite al dar un vistazo al universo en el que el público es testigo de la creación de las estrellas y constelaciones, para momentos más adelante estar en los aires o en el corazón mismo de las emociones humanas.
Este espectáculo, creado por Pichón Baldinu, logra su objetivo gracias a la conjunción del teatro, el canto, el alpinismo y la arquitectura, apoyada por ritmos compuestos por Gaby Kerpel, como el trance y el hip hop, en el que las percusiones hacen alusión a lo ritual y a lo festivo del espectáculo.
La acción se desarrolla no sólo con los 13 integrantes de la compañía, sino con los asistentes, quienes se desplazan por todo el espacio e incluso pueden volar junto con los “ángeles de la guarda”, para así lograr una comunión en que se olvidan discriminaciones de estratos sociales, sexos y religión y raza.
Recomendaciones para asistir a De la Guarda:
- Ropa cómoda, ya que estarás de pie y te moverás durante todo el espectáculo.
- Tener un cambio de ropa al final del show, ya que acabarás mojado.
- Estar preparado para empujones, pisotones y mucha emoción.
- Estar listo para ser intimidado o intimidar a los artistas, e incluso a tus amigos.
- No es necesario interpretar el show, simplemente vivirlo.
- Asistir con ganas de ser un ángel más de De la Guarda.
Ocesa presenta a De la Guarda desde el 18 de abril en corta temporada en la Carpa Neumática Forma, ubicada en el Hipódromo de las Américas. Tiene un costo general de 350 pesos.
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Mauricio Cuéllar