CIUDAD DE MÉXICO, México, mar. 19, 2003.- No hay día que no llegue ni plazo que no se cumpla, y en la señalada fecha en que Estados Unidos comenzaba su anunciado ataque sobre Bagdad, Irak, al mismo tiempo, en la Casa Big Brother, Carolina Rincón (19 años, estudiante de preparatoria en Navojoa, Sonora) se convertía en la primera expulsada del popular reality show.
Con aspiraciones de ser fotógrafa, Carolina acumuló después de una semana 59.72% de las llamadas efectuadas por el público televidente para solicitar su salida de Big Brother, contra 40.28% que totalizaría al final el otro nominado, Alejandro Solís (42 años, divorciado y con dos hijas, residente en Mérida, Yucatán), quien, curiosamente, partía con cierta desventaja en las preferencias por su forma de ser.
Al igual que en el año precedente, durante la primera edición de este reality pionero, la conductora Adela Micha fue guiando la emisión del programa en vivo, intercalando entrevistas con los familiares y amigos de los jóvenes, además de monitorear a distancia el bombardeo a que era sometida la capital iraquí, pero de la cual nunca informó a los inquilinos para no ‘violar’ las reglas de la Casa –que prohíben el acceso a la información, salvo excepciones, como cuando el famoso gol de Antonio de Nigris o los resultados del Mundial del año pasado-.
Después de haber compartido nada menos que 18 largos e intensos días en la Casa, Carolina se va con el dudoso honor de haber sido la primera marginada entre los 13 habitantes iniciales, y más aún luego de ser la última en incorporarse al grupo.
En esta rigurosa elección dispuesta por el público que sigue Big Brother, la integrante más joven de la Casa abandona el lugar en favor del miembro de más edad, paradójicamente. Cabe recordar que la semana pasada Carolina fue postulada por Sabina para irse de la Casa en lugar de Óscar, nominado original y que fue salvado por su compañero Rodrigo, quien obtuvo la facultad de vetar su posible salida.
NO LE HABÍA CAÍDO EL “VEINTE”
Entrevistada por Adela Micha instantes después de despedirse de todos sus compañeros, Carolina admitió no haber pasado una semana difícil por no estar concienciada sobre la nominación, y dijo que apenas le “cayó el veinte” en el momento de la salida, además de no mostrarse especialmente disgustada con el resultado de la votación.
La primera persona en recibir a Carolina fue, lógicamente, su madre, quien dio la sorpresa ante las cámaras minutos antes prefiriendo que su hija no continuase en la Casa. Ambas se estrecharon fuertemente, emocionadas, mientras que un mariachi saludaba con tono festivo la aparición de la expulsada en El Complot.
Entre las sorpresas que esperaban a Carolina en el estudio de televisión estuvieron tanto la popular Deyanira Rubí, ganadora del reality de Otro Rollo “Gran Carnal”, como el cantante español vencedor de Operación Triunfo David Bisbal, quien interpretaría su éxito “Ave María” en exclusiva para la sonorense, quien poco después se despidió a través de la pantalla de sus 12 particulares amigos.