CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 9, 2003.- A poco menos de un mes de celebrar ocho años al aire de su programa televisivo Otro Rollo, a
efectuarse el próximo 4 de mayo, el conductor mexicano Adal Ramones afirmó que el secreto del éxito consiste en innovar y ofrecer al público un trabajo honesto y siempre de profunda calidad artística.
Adal, quien presentó anoche el primer sketch de El Gran Carnal II. El Despapaye, señaló que el éxito no consiste en llegar una sola vez a la cima, sino permanecer ahí.
"Cuando se quiere durar en el éxito es necesario innovar. El éxito depende de la entrega, aunque a veces el precio es tan alto, como ver mermada tu salud, perder momentos con la familia o el agotamiento físico", explicó.
Para el popular conductor, los ocho años de permanencia al aire de Otro
Rollo -programa que se transmite todos los martes a las 21:30 horas (tiempo local) por Canal 5-, destacó que este proyecto se encuentra "en la punta de
la cresta de la ola", sitio que también le ha cobrado un alto precio.
Al respecto, el artista recordó los accidentes de motocicleta, quemaduras en el rostro y cuerpo, caídas en clavados y problemas cardiacos que ha padecido en su afán por entregar al público un producto siempre nuevo y diferente.
Otra situación contra la que luchan los actores para garantizar su permanencia en la pantalla chica es el rating o índice de audiencia, acerca del cual Adal expresó que éste se ha convertido en una fuerte presión de la nueva época, aunque no mayor que su deseo y gusto por realizar un trabajo distinto y de gran calidad.
CON ADAL ES TODO O NADA
Según Adal, una de las frases que definen su postura ante la profesión artística que ha elegido la retomó de la película Sin Aliento, estelarizada por el actor francés Jean Paul Belmondo: Conmigo es todo o nada, nena.
Luego de aclarar que es enemigo de autofestejar el aniversario de su propio programa, debido a que la mejor recompensa que él y su equipo de producción reciben es el aplauso del público, manifestó que entrega "casi la vida entera" en cada emisión para dar a su público siempre algo diferente.
"Aunque ahora, como padre de familia y de mi pequeña hija Paola, evito hacer cosas que pongan en riesgo mi vida", advirtió.
Sin embargo, Adal tiene muy en claro cuál es la imagen que desea mantener vigente en su hija.
"Quiero que ella, al crecer, pueda decir que su papá logró hacer realidad el sueño de su infancia de ser el conductor de su propio programa y que siempre fue un hombre que jamás tuvo límites", indicó.